viernes, 26 de octubre de 2018

Luz silenciosa.


Tiene las tardes de Otoño, una luz especial. 
Serena, calmada, llena de paz.

Una luz que calienta mis pestañas 
y cobija mis pasos al andar.

Una luz que prende otra dentro de mi
y garabatea sonrisas con olor a castañas y miel.


(Foto propia. Octubre 2018)
Hecha con el móvil por las calles de Vegueta- Las Palmas de G.C

martes, 16 de octubre de 2018

Destacable.


El otro día tuve que ir a un Organismo Público, a que me ayudaran en una gestión.
En vez de encontrar ayuda, encontré a una empleada con cero empatía, muy desagradable pero que dominaba la sutil línea entre lo admisible e inadmisible. Así que me callé mientras ella metía el dedo en la llaga, hurgaba y hallaba satisfacción en ello.

Cierto que me dolió, las personas de bien no somos de piedra.
Hasta que me dije, voy a seguir adelante, y dejar atrás a esta pobre con su frustración y amargura. Porque, bajo mi humilde opinión y por encima de cualquier circunstancia, alguien que en su trabajo se comporta así con un cliente, debe tener una vida muy amargada.

Así que este libro, que cayó en mis manos justo ese mismo día, fue muy oportuno.
Sería una frivolidad por mi parte comparar ambos temas, pero es que la casualidad me llevó de una cosa a la otra. De un defecto a una gran virtud. De cero empatía, a infinita empatía.

Se trata de un diario escrito durante la Segunda Guerra Mundial por una joven judía de 27 años, llamada Etty Hillesum. Ella nace en una familia acomodada y pronto destaca por ser una persona intensa, amante de la lectura y los estudios.
Trabajó como mecanógrafa en una Organización nacida bajo la presión de los Alemanes, que actuaba de puente entre los nazis y la población judía.

También trabajó como asistente y enfermera en Campos de Concentración y viendo lo que sería inevitable, dejó de aceptar los escondites que le ofrecían y se entregó de manera voluntaria a las SS.
Fue su deportación y su manera de solidarizarse con los demás perseguidos.
Era tal la empatía que poseía, que fue la voz de todos ellos, fue el dolor, el sufrimiento, el desgarro, la pérdida, la soledad, la muerte.....propia y ajena.

De la lectura de este libro se desprende de manera sobresaliente, la gran humanidad de la protagonista.
Su sensibilidad. Su valentía. Su empatía.
Y esa innata capacidad para ofrecerse y darse a los demás.

Esta imagen, tan contrastada con los tiempos oscuros que le tocó vivir, me recuerda a ella. Y a una de sus frases (pensamientos) que más me gusta:


"Si uno carga el futuro de preocupaciones, 
no puede crecer de manera orgánica.
Confío mucho,
no en que vaya a tener éxito en las cosas del mundo,
pero sí en que, aunque las cosas me salgan mal,
la vida me parecerá buena,
me parecerá que merece la pena vivirla."

Etty Hillesum (1914-1943)

viernes, 12 de octubre de 2018

Supercondriaco


Me encantan las sesiones de Cine en Casa.
Sofá, buena compañía, mejor de noche, paz, calma.....
....y en esta ocasión una comedia divertidísima titulada "Supercondriaco". Y no enlazo el trailler porque no le hace justicia, para nada.
La proyección lo supera con creces.

No recuerdo haberme reído nunca tanto con una película.
Desde que empezó hasta que terminó, es tremendamente divertida.

Está muy lograda la temática.
Los actores lo hacen muy bien.
Transmiten mucho.

Entran nuevos personajes en escena, todo se enreda, se confunde, la bola se hace cada vez más grande.... Más carcajadas...
Un sinfín de detalles.

También me gustó porque es una película blanca, con un trasfondo de compañerismo, de empatía, de solidaridad...

Pienso que la risa es un bálsamo que todos necesitamos, en dosis certeras.
A la hora de ver una película me muevo, como con casi todo en mi vida, por emociones.
Me da igual quién sea el director, o el actor que trabaje en ella, me da igual las campañas de marketing que le hagan.

Lo que me movió anoche a ver "Supercondriaco" fue saber que era una comedia (me apetecía ese género) y que tras los primeros 3 minutos de proyección caí rendida a carcajada pura.
Me enganchó, ya no me solté, y el resto fue un disfrute total.

sábado, 6 de octubre de 2018

¡A por ello!


"A la cima no se llega superando a los demás,
sino superándonos a nosotros mismos". 

(Foto propia: Stein am Rheim - Suiza)

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...