viernes, 31 de agosto de 2018

Distraer tus pensamientos.


Pocos kilómetros separan la Civilización de este trozo de Selva. Sin embargo cuando estás allí la sensación de abstracción es tal que te resulta imposible pensar que a miles de kilómetros a la redonda hubiera algo más que vegetación, árboles, agua, gigantes helechos, tilos, laurisilva, blancos, laureles, acebiños, viñátigos, barbusanos, paralillos, fayas, madroños, brezos, etc, etc, etc.
Se llama El Bosque de los Tilos, pero no es esa la única vegetación que la habita.  

Ya en el Centro de Visitantes, los gigantes helechos te dan la bienvenida y te hacen entender la magnitud de la naturaleza que estás a punto de descubrir.
Doy fe de que una sola de sus hojas, puede cubrirte entera de cabeza a los pies, y le sobra. 

Es un punto de partida desde donde no hace falta hacer largas caminatas para disfrutar de este Bosque Encantado de brumas y nubes, de árboles inmensos y colores verdes. 

Este Bosque fue declarado por la Unesco, en 1983, Reserva Mundial de la Biosfera. 
Así que ya lo era mucho antes de que el resto de la isla entera fuera declarada Reserva Mundial de la Biosfera, cosa que sucedió el día de mi cumpleaños del año 2002.


Hay zonas que parecen sacadas del más mágico de los cuentos. Cuando observas sus senderos, tienes la sensación de que espíritus duendiles moran en el lugar y que pronto saldrán a darte la bienvenida para acompañarte y guiarte a lugares secretos. 
Habitan bajo esas piedras verdes por el musgo, entre las enredaderas que se dejan caer desde la rama de los árboles, en esos troncos altos y retorcidos en busca de un rayo de sol, entre un suelo tapizado de hojas secas y el sonido de los pájaros. 



Se adueña de este lugar, un fenómeno atmosférico que le confiere peculiaridades y consecuencias únicas; Cuando el mar de nubes se queda anclado en las laderas de las montañas, se forma la Precipitación Horizontal, una alta humedad ambiental en forma de brumas que empapa las hojas de los árboles.
Como éstas tienen unas hojas picudas hacen que el agua se precipite hacia el suelo, confiriéndole al lugar la liberación de depender exclusivamente de lluvias estacionales. Por eso ha proliferado una vegetación tan exuberante siempre.


El agua es un elemento clave en el Bosque de los Tilos.
Está en el suelo, en el ambiente, en las propias plantas, en sus muchos caudales, en sus cascadas, en las rocas de los túneles que tienes que serpentear para recorrer sus tramos.

Sin duda uno de mis lugares favoritos es La Cascada de los Tilos, a tan solo unos diez minutos caminando desde el Centro de Visitantes.
Son muchas las cascadas que hay en este Bosque y muchos sus canales de agua, pero ésta en concreto ha recibido el nombre distinguido y generalizado del lugar.

En esos minutos de recorrido avanzas por las entrañas del Bosque, bordeando la ladera de la montaña por caminos que se estrechan y ensanchan al antojo de la naturaleza. Debes avanzar, provisto de linterna, por un túnel tan abrupto y natural como la montaña que le cobija.
Hace frío en su interior, notas cómo la temperatura desciende considerablemente.
Y al salir ya no tienes pérdida, porque el sonido del agua te guía hasta la cascada.
El sonido al principio es suave y a medida que avanzas se vuelve maravillosamente atronador.
Una delicia y una frescura de lugar.


Es el Boque de los Tilos en su conjunto, una morada que no sabe de medias tintas, que te llena y te vacía, te lleva y te trae.
Si el visitante tiene la suerte de sentirlo así y corresponder, la sensación no se olvida.

El mayor reclamo es la belleza de su imponente naturaleza, el silencio, el sonido de los pájaros y el murmullo del agua.
Un lugar que distrae mis pensamientos.
Y donde nada más irme de allí, ya deseo regresar.

(Fotos propias. Autor: José María R.V.)
Agosto 2018

"Hay lugares donde uno se queda, y lugares que quedan en uno."

viernes, 24 de agosto de 2018

Despacio y con intensidad.


Lo has vuelto a hacer. Desde el momento en que mis pies surcan tu morada, te abres a mi, despacio y con intensidad. Y yo, que soy consciente del regalo, te disfruto de igual manera.

Tu naturaleza es imponente, abrupta, indómita. También serena, calmada y suave, muy suave.
Me adentro sin prisas, mirándote, observándote, llenándome de ti.

Te reconozco en el silencio, en la paz y la calma que das.
En el piar de los pájaros que juegan en tus ramas, en la copa de tus árboles que a veces no dejan pasar los rayos de sol, en la frescura del agua que corre en cascada por tus laderas, en la hojarasca que piso cuando te visito. En la alegría que me llena.

Y te reconozco en mi, en la parte más íntima y personal.
En mis sentimientos, en mis recuerdos, en mis sueños, en mi realidad, en mi latido, en mi emoción, en mi alma, en mi mirada, mi sonrisa, mis ganas, en la alegría, en la fuerza, en la felicidad, en la libertad, en la paz, la calma........ Y en mi-tu luz.

(Foto: José María R.V.)
El Bosque de Los Tilos y yo. La Palma. Agosto 2018

lunes, 20 de agosto de 2018

Reflejo.


La vida es como un espejo,
 si la miras sonriendo 
te sonríe....

(Foto. Autor: José María R.V.)
Yo. Reflejos en un cristal. Calle peatonal. Santa Cruz de La Palma. Agosto 2018

sábado, 4 de agosto de 2018

Maneras de sentir.


"....Cantó sobre la nostalgia, el placer y el dolor. 
Cantó como si quisiera un hogar, 
y esa misma noche creé uno para él dentro de mí".

(Laurice Lico Albanese, fragmento de su libro "Belleza Dorada".)

(Foto Autor: Juan Pablo de Miguel). 
 Mount Bromo, Java, Indonesia.
....

miércoles, 1 de agosto de 2018

Entintado




Hoy ha salido el sol.
Hoy estoy más feliz y más ligera de carga.
El cielo ha estado plomizo, incluso ha llovido y el sol no se ha dejado ver en ningún momento pero.....yo sé que ha estado ahí. Ha salido para mi, aunque no lo vea.
Me siento afortunada de que mis luceros sigan guiándome, acompañándome, queriéndome con paciencia y sin condiciones, justo cuando más lo necesito.
Virando mi negativo en positivo. Y mi forma de ver, en manera de amar.
Centrando mi eje con la felicidad.
Y haciendo posible, lo que parecía imposible.

"He sembrado en la inmensidad la verdad para que nunca falle.
He dejado un poco de calor en mis manos para acariciarte.
Y he guardado mi corazón en tu piel para siempre abrazarte.
Me he robado un poco del sol para que en tu mirada no falte".

"Buscaré algún refugio en el mar. Para que no lo encuentren. Para que no se pueda borrar".
Para estar, ser, y sentir.

Punto y seguido.

Si quisiera enumerar las cosas que me aporta sumergirme en la lectura de un buen libro, creo que siempre tendría un punto y seguido; d...