lunes, 23 de julio de 2018

Dejar huella.


"La gente olvidará lo que dijiste,
olvidará lo que hiciste, 
pero nunca olvidará cómo les hiciste sentir".


jueves, 19 de julio de 2018

Tête-à-tête

"Poco después de la boda" (también conocido como el "Tête-à-tête") es un cuadro del pintor William Hogarth (1697- 1764). Artista Inglés que destacó en el retrato, la sátira y la crítica.

En este cuadro, ilustra una historia habitual de la época: Una joven aristócrata infectada de sífilis por culpa de un matrimonio concertado. El pintor quiso evidenciar el mutuo desdén de la pareja y el nulo contacto.
Es una escena matutina.
El marido se despierta borracho y aburrido, sin haberse quitado el sombrero ni la espada desde la noche anterior.
La mujer se despereza frente a una mesa, que está puesta sólo para una persona.
Y el administrador de la pareja se marcha exasperado viendo que no consigue captar el interés de ninguno de los dos.

Mary Edwards, rica mecenas que se había salvado de uno de esos matrimonios, fue quien hizo el encargo al pintor.
Tête-à-tête es el segundo de seis escenas que componen "El matrimonio de moda"; Serie con la que Mary pretendía educar a la sociedad, diciéndoles que la sífilis era uno de los muchos males que sufrían las mujeres obligadas a casarse con desconocidos, por satisfacer los intereses de sus padres.

No es el estilo de pintura que más me atraiga, sin embargo sí me gusta cuando un cuadro nos cuenta una historia, y la de esta obra es bastante curiosa.

miércoles, 11 de julio de 2018

Talhr

Cuando el alma habla y silencia al mundo entero.
Cuando una mirada llega hasta el infinito.
Cuando una sonrisa evidencia el sentimiento.
Cuando te contagias de amor y llenas los huecos vacíos.
Cuando te regalan tiempo.
Cuando te enseñan con ejemplos.
Cuando alguien pequeño en un mundo grande, te recuerda el valor de las cosas.

"Una sola palabra amable puede calentar todo un invierno".
(Sentencia árabe).

(Foto: Talhr, un joven pescador en Hudaydah, en el mar Rojo (Yemen)).
Autor desconocido.

viernes, 6 de julio de 2018

La Dama de Oro.


Qué mágica es la sensación de zambullirte en un libro que te engancha desde el primer momento, que te enamora, que te conquista, y que no puedes soltarlo por la manera tan sublime en que te atrapa y cuenta su historia.

Con este libro, al que seguro volveré en otra ocasión, me sumergí en una época y un país nuevos para mi. Me puse en la piel de sus protagonistas, dos mujeres especiales y adelantadas a su tiempo.
Descubrí el mundo artístico de Klimt y su proceso creativo.
Empaticé con muchas ideas y sensaciones, curiosidades, inquietudes.
Sueños, anhelos, secretos, fortaleza.
Vidas entrelazadas, a veces divergentes y otras veces convergentes.
No es una historia plana, suceden muchas cosas y hay cambios de tiempo continuamente, pero no  pierdes el hilo, ni tampoco el interés.

Destaco la calidad literaria de Laurie Lico Albanese, una escritora que no conocía.
Y me quedo soñando, imaginando......cómo sería un libro escrito por ella, sobre la vida de otros pintores, se me ocurren tantos!! porque no es Klimt de mis pintores favoritos y aún así le pongo un 10 al libro.
Me encantó la manera tan humana y llana con que nos presenta al pintor. Hay que recordar que casi ningún artista lo fue en su momento de creación (tanto pintores, como compositores....) sino posteriormente eran reconocidos y valorados, tal y como hoy los conocemos.

Es un libro por el que no puedes pasar de puntillas, es imposible.
Un libro al que amas de principio a fin.
Sufrí en las adversidades y las angustias.
Disfruté en las alegrías y las satisfacciones.
Entendí los sentimientos y los respeté.

Me emocioné con su ternura.
Y me descubrí sonriéndole al libro!.

Punto y seguido.

Si quisiera enumerar las cosas que me aporta sumergirme en la lectura de un buen libro, creo que siempre tendría un punto y seguido; d...