domingo, 21 de enero de 2018

¿Sí o sí?


Tantos años atrás y tan vigente en nuestra actualidad.
Hay cosas que no cambian. Ideas básicas y estados emocionales prioritarios.
Y suerte, la de quienes tienen a alguien que se lo recuerde. Porque muchas veces solemos olvidar, o en este caso mirar para el lado equivocado.

martes, 16 de enero de 2018

Vidas que respiran.

Hay sensación en las casas antiguas 
de que algo queda de quien las vivió 
un tibio aroma de café un gesto tierno y familiar 
manos que aprenden a coser en la inocencia del hogar. 
(Pedro Guerra.)




Hay sensaciones muy vividas en el St Stephen´s Green. 
Sea cual fuese la ruta del día por el país, siempre terminaba mis tardes en Dublín, en este parque.
Los rayos de sol dándome en la cara, mientras mi espalda rozaba el césped y mis ojos cerrados ayudaban a imaginar y soñar. 
Es un olor, un sabor, un color, un sonido. Son vidas que respiran. Los ecos de quien por allí pasó, de tardes compartidas, de risas y alegrías, de confidencias, de amor y desamor, de tranquilidad, de satisfacción y de hogar. 
A las sensaciones antiguas, dejé alguna mía. 
Mi momento, mi tiempo, mi pasado y presente, mi lugar, mis miradas y sonrisas, mis sueños, mis latidos, mi respirar, mis ganas de estar.  

jueves, 11 de enero de 2018

Me lo recomiendo.


De la entrevista que hace Marco Tosatti, al padre Amorth, se desprende en un inicio que este sacerdote fue un hombre con sentido del humor y con una marcada sencillez. Pero sobre todo,  y ya no sólo como primera impresión de esa entrevista sino por los testimonios que nos compartió en este libro, que fue un hombre sin atisbo de miedo y con una gran fe.
Los testimonios impresionan e impactan.
Te hace pensar, pues no toda posesión demoníaca es como el cine nos la vende, suelen ser casos menos comerciales, menos visuales. Digamos que son mucho más sutiles, del día a día, más reales.

Hace un tiempo escuché hablar sobre los exorcismos del padre Amorth,  supe entonces que había escrito varios libros, y heme aquí con éste .

Me lo trajeron los Reyes Magos de Oriente, los mismos que llevaron oro, incienso y mirra al niño Jesús cuando nació. Con esos orígenes -me dije con humor- tenía que leerlo sin miedo,  aunque no siempre lo conseguí.

Hay ahora dos libros que me recomiendo a mí misma leer al menos una vez al año.
Estas memorias, son el segundo de ellos.
Testimonios que te hacen pensar (sin obsesionarte), abrir la mente, y darte cuenta del peligro en que no reparas habitualmente, así como el efecto y dimensiones que alcanza. Te hace ser consciente de esa realidad, que no es nueva, y que se remonta muy atrás en la historia.

"¿Yo, miedo de Satanás? Es él quien debería temerme a mí ".
(Padre Gabriele Amorth)

lunes, 1 de enero de 2018

Huellas


Esclarecedora y sutil manera de mostrarme el camino.
De guiarme, de acompañar, de sostener, de apoyar y ayudar.

Huellas sobre las que ir, regresar. Volver, incidir.
Marcando el camino, delimitando lo realmente importante de lo que no.
Aprendiendo a reaprender.
Lecciones que se suman a la mochila de la vida, de mi historia.
Experiencias.

Lo único que quedará cuando el resto ya no exista.

Bienvenido, 2018 ¡¡Estaba deseando conocerte y vivirte!!

Punto y seguido.

Si quisiera enumerar las cosas que me aporta sumergirme en la lectura de un buen libro, creo que siempre tendría un punto y seguido; d...