jueves, 24 de agosto de 2017

Clara Luz

Una lámpara encendida, que invita a pasar y quedarse.
Que cobija bajo una luz dulce... suave... tenue.
Luz que se respira y transpira.
Lámpara invisible a ojos de algunos, y sin embargo un imán para otros.
Un objeto que se vuelve refugio y que atrae todo lo bueno que tenías olvidado.
Bajo su luz el tiempo dormita y los sentidos se despiertan, mientras una curiosa sensación de renovada felicidad asoma por la comisura de tus labios.


8 comentarios:

  1. Me ha gustado tu descripción, pero creo que mis acompañantes te han leído antes que yo.
    Me explico, estoy delante del ordenador y leyendo con un flexo y de vez en cuando tengo que apagar la pequeña lámpara y encender las de la calle para que mis acompañantes huyan del imán que los atrae, me refiero a las mosquiticas, mosquitos, hormigas con alas, mariposillas pequeñas blancuzcas, en general cualquier pequeño insecto volador atraído por la luz del foco.
    Hasta un murciélago se me ha colado en el salón, me imagino que persiguiendo algún insecto, a este para sacarlo he hecho todo lo contrario encender todas las luces para que saliera a la oscuridad de la noche.
    Por cierto sigo en el Pirineo.
    Un abrazo.

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    1. Hola Jubi.
      Muchas gracias.
      Tienes todo un zoológico de insectos por ahí pululando.
      Será bienvenid@ todo el que quiera acercarse a esta lámpara y quedarse un rato bajo su luz....salvo mosquitos, polillas, hormigas, o murciélagos :-)
      Siempre estoy muy pendiente de eso, no soporto los insectos en casa. Me gusta abrir las ventanas de noche en verano, pero sin mosquiteras no me atrevería. Mano de Santo.

      Gracias por venir y por tu comentario.
      Espero que sigas disfrutando mucho en el Pirineo.
      Un abrazote.

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  2. ... e iluminando la lectura.
    Abrazo

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    1. .....e iluminando una vida y su alma, más allá de lo que cualquier palabra pueda expresar.
      Gracias por venir, Nélida.
      Abrazote.

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  3. Al final somos como pequeños insectos, atraídos por la luz y el calor de la lámpara. Si además me pones un libro como cebo, entonces no puedo evitar caer en la trampa.

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    1. Para mí sí que es un imán, y un lugar sereno al que regresar, un sentimiento que no varía, así como tampoco varía su calidez y lo tenue de su abrigo.
      ¡Zas! uno más rendido ante su encanto.
      Gracias por acercarte.
      Un beso.

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  4. ·.
    Esas lámparas estilo Tiffany por su especial diseño siempre concitarán multitud de recuerdos a refugiarse en su cálida luz.
    Un beso

    La Mirada Ausente · & · Cristal Rasgado
    ·

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    1. Hola Alfonso.
      Ese tipo de lámparas siempre me han gustado mucho.
      Y la de la foto la tengo en casa ( y el arcón, y el libro...).
      Antes de comprar la casa, unos meses antes, ya había comprado esa lámpara :-)))
      Luego ya vino todo lo demás.
      Y ocupa un lugar muy especial en mi hogar.
      Creo que nadie podrá nunca mirar para ella, o cobijarse bajo su luz, sin pensar o acordarse de mi. Ni yo misma :-)
      Son sensaciones, que como la luz, o se tienen o no se tienen. No se inventan, no aparecen solas, ni se van nunca.

      Muchas gracias por tu comentario y por remontarte hasta aquí en mi blog.
      Un beso grande para ti.

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Talhr

Cuando el alma habla y silencia al mundo entero. Cuando una mirada llega hasta el infinito. Cuando una sonrisa evidencia el sentimiento. ...