miércoles, 18 de enero de 2017

Maestro


Si algún día me ves triste no me digas nada, solo quiéreme.
Si me encuentras en la soledad de la oscura noche, no me preguntes nada.
Solo acompáñame.
Si me miras y no te miro no pienses nada, compréndeme.
Si lo que necesitas es amor no tengas miedo, ámame.
Pero si alguna vez dejaras de quererme no me digas nada,
Recuérdame.

(Mario Benedetti).

domingo, 15 de enero de 2017

Rompiendo reglas y saltando barreras.



He visto una película de sábado noche en casa, que me pareció tremendamente preciosa para la ocasión. E trailler es lo que menos me gusta, pero para muestra sirve el botón.
¿Que de qué trata la película?
Pues trata de cuidados, de ayuda, de la importancia del sentido del humor, de lazos emocionales y de cómo unen, de sueños y no dejar de soñar, de valentía, de amor, de alegría, de ilusiones, de metas, de romper reglas y saltar barreras sobre todo mentales, de generosidad, de naturalidad, de sentimientos, de resignación, de aventuras, de respeto, de espacios personales, de empujones necesarios, de remover conciencias, del sentido de la justicia, de responsabilidad, de la vulnerabilidad, de acontecimientos, de sucesos y recuerdos, de pasos hacia delante, de cambio de rumbos, de transformación, de esfuerzo, de más humor, de miedos, de aprendizaje, de más amor, de situaciones, de circunstancias, de la satisfacción del trabajo bien hecho, de anteponer el bienestar ajeno, de disfrutar de la vida, de generosidad, de realizaciones personales, de primeras veces, del sentir y vivir, de emocionarse, de caer y aprender, de dejarse llevar y sorprender.
Y de muchas más cosas....

domingo, 8 de enero de 2017

La mejor versión.


Miró hacia adentro, desechando ruidos que le hacían perder el Norte y le impedían avanzar.
Se centró en las cosas agradables que tenía y las personas buenas que le rodeaban. Y también en ella misma y sus posibilidades.
Sintió bienestar con esa mezcla de calor, tonalidades suaves, agradables olores,
sueños que se perfilan, pequeños tesoros que hablan de su esencia y el orden que conformaba su mundo.
Había algo dentro de ella queriendo salir, tan solo buscaba la mejor manera de hacerlo.

Cuando el amor nace y crece, siente la necesidad de materializarse en algo. Puede ser un beso, un abrazo, una caricia, una sonrisa, un grito, una lágrima, un recuerdo, una declaración, un baile, una canción o incluso algo material si vuelcas en ello la mejor de tus versiones.
La emoción se apoderó de ella como antaño. La ilusión de nuevos retos le generó esa mezcla de miedos, incertidumbre, pero sobre todo ganas.
Era consciente de que para ella, su felicidad siempre dependería de la felicidad de quienes tenía cerca. Personas a las que estaba conectada por algo etéreo e irrompible.

Su corazón se expandió, recorrió un laberinto de recuerdos en imágenes, conversaciones, confidencias, anhelos, respeto, silencios que nadie más entiende.
Y se hizo más y más fuerte.
Ilusionada, valiente, alegre, dichosa, agradecida, decidida.
Atusó sus pensamientos.
Se abrigó el alma.
Avanzó.
Recordó.
Conquistó.
Amó.
Aprendió.
Compartió.
Valoró.
Atesoró.
Vivió.
Con la promesa de no dejar su nido sin calor por muy altos que fueran sus vuelos y sueños.

(Foto propia. Zermatt- Suiza)

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...