viernes, 18 de noviembre de 2016

K.G.


"En la amistad, todos los pensamientos, todos los deseos, todas
las expectativas nacen sin palabras y se comparten con una alegría muda".
(khalil Gibran) 

lunes, 14 de noviembre de 2016

En un rincón de Francia

"Cuidar de su nieto durante el mes de Agosto no es lo que más ilusión le hace en el mundo a este abuelo algo cascarrabias. Le parece un despropósito que los padres acudan a él ahora que se han separado y ninguno de los dos puede hacerse cargo del pequeño durante el verano. Le indigna, porque en todos estos años apenas se han acordado de que el niño tenía abuelo, y es que el viejo refunfuñón nunca fue de la devoción de la madre. En este momento entre el anciano ermitaño y el niño de seis años hay mucho más que una brecha de siete décadas, hay todo un abismo, un universo entero. No obstante, durante ese verano en la casa de madera junto al lago, ya sea por las tardes de juegos y de pesca o bien por los paseos en bicicleta y la ausencia de televisión......poco a poco, surge una complicidad única entre ellos, un estrecho vínculo de amor y aprendizaje mutuo que despertará la curiosidad del niño por la naturaleza y acabará enterneciendo el corazón del abuelo".

Esta lectura tan ligera y suave como la caricia de una pluma, me sumergió casi sin darme cuenta en el alma de dos personas que a pesar de tener un vínculo de sangre no se les había permitido conocerse antes.

François D'Epenoux invita a un tranquilo ritmo de lectura y derrocha ternura con este libro lleno de diálogos interesantes, inteligentes y que te hace pensar.
Lejos de encontrar una historia predecible, te sorprende página tras página. Y te sorprendes a ti misma iluminando razonamientos que evocan el recuerdo de tu propia infancia.

Me gusta la sutileza con que ensalza la capacidad de adaptación de ambos personajes y la manera tan natural y espontánea con que nos muestra el vínculo de amor que va naciendo entre abuelo y nieto; Vivencias, preguntas y respuestas, planes, tiempo juntos, enseñanzas, valoraciones.
 Pondera y razona lo bueno de cada generación, consiguiendo que el lector rebose ternura al ser testigo en primera línea de cómo el abuelo va rellenando huecos que tenía vacíos a medida que el niño construye otros nuevos que nunca olvidará.

martes, 8 de noviembre de 2016

Entusiasmo contagioso

No hace tanto tuve la suerte de descubrir a Ramón Gener y lo especial de su relación con la música en general y con la ópera en particular.

Me sorprendí mucho de encontrar a alguien tan entusiasta de la materia, capaz de contagiarme tan intensamente su pasión.
Es capaz de desgranar el sentimiento ya no de una obra en particular, sino de cada una de las notas que la componen.
Te cuenta historias que a oídos de muchos pasarían desapercibidas.
Es muy agradable dejarse llevar por esa pasión ajena (que sientes propia) y entrar -de su mano- en el contexto de cada obra, conocer sus orígenes y las emociones que la vieron nacer, interiorizarla de manera profunda e íntima en tu mente y tu corazón.

Me resulta un versado transparente y profundo, por eso creo que transmite sin florituras entendiendo que la obra no las necesita.
La música tiene una historia que contarnos; una fecha, un lugar, unos personajes, una situación política y social, pero sobre todo un juego personal de emociones, reacciones y sentimientos.
Lo que ves es lo que hay.
¡¡Y hay tanto!!

domingo, 6 de noviembre de 2016

Feliz, agradecida y emocionada.

"La gratitud debería ser 
un acto constante de cada hora, 
de cada día, de toda la vida".

Y espero que no deje de serlo. 
En general tengo mucho por lo que estar agradecida a la vida, a Dios.

Estoy agradecida, un año más, por haber llegado hasta aquí y sentirme tan querida y arropada por el calor de mi familia . Y por los amigos que se han acordado de mi y, de una manera u otra, han conseguido hacerse presentes llenándome la cara y el corazón de sonrisas y bonitas sorpresas.

Hay días especiales en sí, que marcan una cifra, un aniversario, y que se recuerdan desde el momento en que nacieron (y nunca mejor dicho). 
Entre otras muchas cosas, se reúne la familia y en un momento dado vuelvo a escuchar aquello de "hace......estos años......a esta misma hora exactamente, estaba yo dando a luz a mi hija Nélida". 
Mil gracias por regalarme cariño, tiempo, amor, palabras, la calidez del tacto y el abrazo, emociones, detalles, dedicación, intención, sonrisas, alegrías, felicidad, ejemplos. ¡¡Y tantas cosas que no se pueden enumerar!!
Mil gracias por la manera en que se dan a mi, son lo mejor que tengo en la vida.
Y emocionada agradezco sentir esto no solo hoy, sino todos los días de cada año de mi vida. 

Feliz ha sido mi cumpleaños. Feliz y dulce. 

(Foto hecha por José María, y mi tarta casera favorita (tres chocolates) hecha por él también. Te quedó espectacular, y el detalle de las tarrinas, memorable!!) Mil gracias por todo, por mucho, por demasiado. 

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...