domingo, 4 de septiembre de 2016

Un corazón que no deja de latir.

Me sucede con algunas personas, que solo con pensar en ellas y en su vida,  su manera de ser,  su testimonio y dedicación, me emocionan hasta el punto de quebrarme la lágrima. Dicho así, podría parecer que es triste por mi parte, pero lo curioso es que no lo es, porque no me evoca tristeza sino un sentimiento de profunda admiración y amor. 
La Madre Teresa de Calcuta, hoy proclamada Santa, es una de esas personas.
Ese aspecto menudo que sin alcanzar el metro y medio de estatura, albergaba un corazón grandioso.
Su alegría en el día a día. Su bondad. Su generosidad. Su abnegación. Su espíritu de sacrificio. 
Su inagotable fortaleza. Su carisma. Su empatía.
Su don para hacerse oír . Y para llegar a los más pudientes y removerles las conciencias. 
Son tantos y tantos ejemplos los que acumula el legado de su testimonio.

Con solo 18 años sintió la llamada de Dios y dejó su Albania natal, para hacerse Misionera en Dublín. Luego se fue a Calcuta, donde comienza a dar clases en un colegio. Pronto ve que allí hay una enorme pobreza en niños, enfermos, abandonados, y que muchos mueren en soledad. Entonces decide que quiere trabajar para ellos y reuniendo a diez de sus alumnas funda las "Misioneras de la Caridad" (congregación extendida actualmente por todo el mundo).
Al principio los indios no la querían porque era extranjera. Pero como vieron que ayudaba de manera desinteresada a moribundos y afectados por el cólera y sin miedo a tocarlos, la dejaron en paz.
Ella continuó con esta labor durante cincuenta años más, ayudando a cerca de 30.000 personas; Les conseguía comida, les curaba las heridas, los acariciaba y les decía cosas que los hicieran sentir mejor.
Sin duda, el tipo de cosas que hacen a alguien "Santo".
Porque hay que estar hecho de una pasta especial para sacar fortaleza de la miseria y transformarla en alegría recobrando la dignidad humana de los demás.

Ella decía: "Si queremos servir a los demás, la alegría es fundamental, pues si queremos que los pobres sientan que se les quiere, no podemos ir con cara triste, ya que se sentirían aún más deprimidos". 
También decía que tras muchos años al servicio de los necesitados, " la peor enfermedad es que no lo quieran a uno" pues hasta para la lepra se ha encontrado remedio pero el abandono que se siente cuando no lo quieren a uno, el único remedio es un corazón que lo quiera.

Cuando pienso en la Madre Teresa de Calcuta (me cuesta llamarla Santa aún pensando, toda mi vida , que lo era) también se me llena el corazón de ejemplos, como si ella siguiera con nosotros y no se hubiera ido todavía.
Recuerdo de manera especial uno de esos ejemplos: Ella estaba atendiendo a un leproso cuando llegó un periodista inglés a verla. La lepra es una enfermedad muy infecciosa y de muy mal olor, pues hace que la piel del enfermo se desgaje cubriéndose de escamas y pústulas, además de lesionar y finalmente atrofiar su sistema nervioso. Cuando el periodista llega al lugar donde está La Madre se percata de las terribles condiciones del enfermo, se siente aterrado y en una fracción de segundo las naúseas y el desagrado lo invaden y sin detenerse a pensarlo dice: "Madre, yo ni por 10.000 libras esterlinas haría lo que usted está haciendo". La Madre ante ese inoportuno comentario, mira al inglés directamente a los ojos, luego miró hacia el enfermo lo contempló un momento y le besó en la frente. Entonces se giró nuevamente al periodista y le respondió "Señor, discúlpeme, pero yo tampoco lo haría por 10.000 libras esterlinas, lo hago por amor".  

La historia que le tocó vivir no ha terminado con su muerte. El mundo sigue más o menos igual, las desigualdades económicas no se han compensando y la pobreza no se ha erradicado. 
Ella dejó el testigo y un ejemplar testimonio, sólo falta que ahora que es Santa, nos de la fortaleza para agrandar el corazón y querer tanto a los abandonados y necesitados, como quería ella. Con los brazos abiertos, alegría y amor. 


"El desprecio que los marginados reciben de la sociedad, es la más insoportable de las pobrezas".
(Santa Teresa de Calcuta)

8 comentarios:

  1. Impresionante! Una madre santa, caminando la tierra. Ojalá su vida y su ejemplo no se quede sólo en una gran historia, ojalá podamos aprender aunque sea un poquito de ella.
    Abrazo

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    1. Es unavida impresionante y llena de ejemplos, la suya.
      En ese caminar por la tierra, aparte de hacer el bien, conoció a mucha gente y también me lleno de recuerdos con imágenes guardadas en mi retina de ella junto a otro Santo (Juan Pablo II).
      Ojalá sea como dices, tocaya, y podamos aprender de ella aunque sea un poquito, una de las frases que empleaba decía: nos puede parecer que lo que hacemos es una gota en el océano, pero el océano sería más pequeño sin esa gota.
      Tal cual.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Un beso!!

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  2. De vez en cuando, uno conoce vidas de personas que sin mucho más que sus capacidades, realiza tareas de un calado e importancia enormes. Creo que sin duda Santa Teresa de Calcuta es una de esas maravillosas personas. Creo que en una época en la que todo debe ser políticamente correcto, ella saltó esos muros empleando el amor, la entrega, su santidad en definitivas cuentas. Una mujer que tengo entendido que vivió de forma descarnada la llamada Noche Oscura del Alma -según San Juan de la Cruz- durante muchos de sus años de servicio, pero aún así no flaqueó, no se tomó un respiro, no se combó ante el peso de su humanidad. No se como lo hizo. Tengo claro que hoy día ante la más mínima adversidad uno se detiene y desestabiliza. Ella no. Sin duda tenía a su lado a Él, que la animaba a seguir. Creerás o no, seras persona de fe o no, pero lo que no puedes dudar es que en su paso por el planeta, alivió, ayudó, consoló, acompañó, alimentó, limpió, besó, abrazó y amó como muy pocos.

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  3. Opino igual que tú, Jose.
    Ella saltó muros y llegó donde pocos consiguen siquiera mirar.
    Sí, también había oído esas "crisis" como La Noche Oscura de San Juan de La Cruz. Eso la hace más humana aún, ante mis ojos.
    Crisis pero no se doblegó.
    Llevas razón, podrás creer o no (todo muy respetable) pero no se puede negar lo evidente y siguiendo tus palabras a las que no le quito ni un punto ni una coma: ella pasó por el planeta cumpliendo la misión de aliviar, ayudar, consolar, acompañar, alimentar, limpiar, besar, abrazar y amar como muy pocos. Casi nada, ¿verdad?
    Una vida llena de ejemplos, anécdotas y testimonios. Y ahora me acuerdo de una frase que me dijeron una vez "La palabra es sonido, el ejemplo es trueno". Como para olvidarlo!!!
    Me alegra que te haya gustado.
    Gracias por tu comentario.
    Un beso.

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  4. Tanto que nos quejamos de la humanidad en su conjunto, de cómo estamos destrozando el Planeta y de cómo nos enfrentamos entre nosotros mismos, a veces surge un lago de aguas cristalinas entre tantos charcos llenos de lodo.

    El ser humano es capaz de dar lo mejor, de sí mismo, de superarse en su innata bondad y de mostrarnos ejemplos tan reconfortantes como este. Ojalá que su vida, que su sacrificio llevado con alegría, nos acompañen siempre para que cada uno, en la medida de sus posibilidades mejore aunque sólo sea un poquito.

    En una época en la que hay tantos líderes mediocres, en la que cualquiera que salga en la tele se convierte en un fenómeno mediático, no está de más que dediquemos unas sentidas líneas a quien de verdad las merece.

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, Tawaki.
      Estas aguas cristalinas que vienen a romper la tendencia y el ritmo cegador de nuestros días, es un regalo del cielo.
      Personas así lo son, regalos de la vida y ejemplos donde mirar y aprender.
      El suyo es, tal y como apuntas, un ejemplo reconfortante.
      A mi me reconforta tenerla presente y conocer más cosas de su obra. Siempre que se la haga presente, brillará esa luz innata que tenía y estoy convencida de que nos servirá de guía, marcando las líneas y diferencias.
      Ojalá veamos esos resultados, en la medida de las posibilidades de cada uno.
      Gracias por tu comentario y por dedicarle también tus sentidas palabras.
      Un beso.

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  5. Impresionante ejemplo el que nos ha dado. Un gran testimonio por tu parte.
    Reconocimiento aparte, ella sabía lo que hacía y por qué lo hacía. Ese es y fue su premio en vida.

    un beso

    · LMA · & · CR ·

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    1. Hola Ñoco.
      Sí, coincido contigo, fue impresionante su ejemplo y casi diría que irrepetible el legado que dejó.
      Yo confío en que siga siendo fuente de inspiración y espejo para todos, empezando por mi.
      Otra de sus frases, que me gusta especialmente, dice así: "A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota."
      Gota en el mar, arena en el desierto.....Cojamos su testimonio que con el solo intento ya aportamos algo.
      Bonitas tus palabras hacia ella y su labor, Ñoco. Gracias.
      Y por pasar por aquí también.
      Un beso.

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Talhr

Cuando el alma habla y silencia al mundo entero. Cuando una mirada llega hasta el infinito. Cuando una sonrisa evidencia el sentimiento. ...