viernes, 23 de septiembre de 2016

Constancia y algo más.

"La gente puede decir que no sé cantar, 
pero nadie podrá decir nunca que no canté".
(Florence Foster Jenkins)

Fui algo reticente a ver este estreno en la gran pantalla.
A medida que avanzaba la película tuve sentimientos encontrados. 
Sin duda es complicada de digerir, lleva su tiempo. 

Conocía la historia de Florence Foster Jenkins, y siempre me preguntaba si no tendría a nadie a su alrededor que la quisiera lo suficiente como para evitarle esos ridículos públicos que hacía. 
La proyección va avanzando mientras tú desde tu butaca de terciopelo rojo te vas convenciendo de una manera muy sutil, si no será que no hubo mayor prueba de amor que apoyarla en su sueño por muy disparatado que fuese y hacerle la vida más fácil y feliz.

Me ha gustado conocer más sobre la vida de esta mujer sensible, constante, valiente y poco corriente. 
Nunca sabremos dónde estaba en su mente el límite entre lo real y lo onírico, pero sí que hizo lo que le dio la gana por encima de todo prejuicio y evidencia. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

Sabio principio.


¿Por qué principio de sabiduría te guías?
- Soy astrónomo.
Y puso la mano sobre su corazón y me dijo:
Observo estos soles, estas lunas y todas estas estrellas reunidas.

(Khalil Gibran)

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Reglas básicas


"Observa......
                    escucha.......
                                        calla........
                                                        juzga poco........ y pregunta mucho."
                                 (August Graf)

(Foto: Jose Romero.  ¡¡Qué suerte vivir aquí!!)

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Bosquiano

Después de mis últimas lecturas quería cambiar de registros y volver a la novela negra.
Cuando vi la portada de "El Infierno del Bosco" me atrajo muchísimo lo que intuí sería la historia de fondo; los cuadros de este gran artista y la idea en sí de crear una trama interpretando o inspirándose en esos cuadros.

En el Madrid actual (Agosto 2016) se suceden unos asesinatos en serie que siguen unas pautas relacionadas con varios cuadros de El Bosco. En especial "La mesa de los pecados capitales" y "El Jardín de las delicias".
En uno se sigue el orden establecido por el artista al retratar los siete pecados capitales. Y en el otro se interpreta los castigos a cada pecado y por consiguiente la manera en que serán asesinados y el lugar exacto donde aparecerán los cadáveres (El parque del Retiro, la puerta del Museo del Prado, La Plaza Mayor, La Cibeles, El Templo de Debod, etc....)

Sin embargo, la novela tiene una serie de molestos fallos (de imprenta y editorial) que incluso me resultaron demasiados para ser real. Pero lo peor fueron , bajo mi humilde opinión, los fallos por parte del autor donde entiendo que ha tenido una buena idea pero no una buena manera de ponerla en práctica. Al leer esta novela, uno nota que está escrita de manera precipitada, más para coordinar los ritmos del marketing comercial que el propio ritmo de la historia y acontecimientos. Le falta aire, le falta mimo, celo, pulirse un poco más, dejarlo reposar, fuera prisas por parte del autor, explotar más sus posibilidades, corregir errores propios, etc.
Tuve la sensación de leer a un aficionado que escribía bien pero no lo vi como a un autor con publicación en el mercado,

A pesar de todo seguí con la lectura, me gustaba el tema.
Particularmente disfruté al encontrarme en medio de la lectura buscando los cuadros y ojeando en paralelo la pintura y la novela. Es agradable siempre recrearse en cuadros que te gustan y ahondar en ellos. Descubrí detalles nuevos sobre partes de las obras del pintor, significados, datos históricos y artísticos, pero sobre todo similitudes e interpretaciones tan curiosas como interesantes que enriquecieron la lectura.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Un corazón que no deja de latir.

Me sucede con algunas personas, que solo con pensar en ellas y en su vida,  su manera de ser,  su testimonio y dedicación, me emocionan hasta el punto de quebrarme la lágrima. Dicho así, podría parecer que es triste por mi parte, pero lo curioso es que no lo es, porque no me evoca tristeza sino un sentimiento de profunda admiración y amor. 
La Madre Teresa de Calcuta, hoy proclamada Santa, es una de esas personas.
Ese aspecto menudo que sin alcanzar el metro y medio de estatura, albergaba un corazón grandioso.
Su alegría en el día a día. Su bondad. Su generosidad. Su abnegación. Su espíritu de sacrificio. 
Su inagotable fortaleza. Su carisma. Su empatía.
Su don para hacerse oír . Y para llegar a los más pudientes y removerles las conciencias. 
Son tantos y tantos ejemplos los que acumula el legado de su testimonio.

Con solo 18 años sintió la llamada de Dios y dejó su Albania natal, para hacerse Misionera en Dublín. Luego se fue a Calcuta, donde comienza a dar clases en un colegio. Pronto ve que allí hay una enorme pobreza en niños, enfermos, abandonados, y que muchos mueren en soledad. Entonces decide que quiere trabajar para ellos y reuniendo a diez de sus alumnas funda las "Misioneras de la Caridad" (congregación extendida actualmente por todo el mundo).
Al principio los indios no la querían porque era extranjera. Pero como vieron que ayudaba de manera desinteresada a moribundos y afectados por el cólera y sin miedo a tocarlos, la dejaron en paz.
Ella continuó con esta labor durante cincuenta años más, ayudando a cerca de 30.000 personas; Les conseguía comida, les curaba las heridas, los acariciaba y les decía cosas que los hicieran sentir mejor.
Sin duda, el tipo de cosas que hacen a alguien "Santo".
Porque hay que estar hecho de una pasta especial para sacar fortaleza de la miseria y transformarla en alegría recobrando la dignidad humana de los demás.

Ella decía: "Si queremos servir a los demás, la alegría es fundamental, pues si queremos que los pobres sientan que se les quiere, no podemos ir con cara triste, ya que se sentirían aún más deprimidos". 
También decía que tras muchos años al servicio de los necesitados, " la peor enfermedad es que no lo quieran a uno" pues hasta para la lepra se ha encontrado remedio pero el abandono que se siente cuando no lo quieren a uno, el único remedio es un corazón que lo quiera.

Cuando pienso en la Madre Teresa de Calcuta (me cuesta llamarla Santa aún pensando, toda mi vida , que lo era) también se me llena el corazón de ejemplos, como si ella siguiera con nosotros y no se hubiera ido todavía.
Recuerdo de manera especial uno de esos ejemplos: Ella estaba atendiendo a un leproso cuando llegó un periodista inglés a verla. La lepra es una enfermedad muy infecciosa y de muy mal olor, pues hace que la piel del enfermo se desgaje cubriéndose de escamas y pústulas, además de lesionar y finalmente atrofiar su sistema nervioso. Cuando el periodista llega al lugar donde está La Madre se percata de las terribles condiciones del enfermo, se siente aterrado y en una fracción de segundo las naúseas y el desagrado lo invaden y sin detenerse a pensarlo dice: "Madre, yo ni por 10.000 libras esterlinas haría lo que usted está haciendo". La Madre ante ese inoportuno comentario, mira al inglés directamente a los ojos, luego miró hacia el enfermo lo contempló un momento y le besó en la frente. Entonces se giró nuevamente al periodista y le respondió "Señor, discúlpeme, pero yo tampoco lo haría por 10.000 libras esterlinas, lo hago por amor".  

La historia que le tocó vivir no ha terminado con su muerte. El mundo sigue más o menos igual, las desigualdades económicas no se han compensando y la pobreza no se ha erradicado. 
Ella dejó el testigo y un ejemplar testimonio, sólo falta que ahora que es Santa, nos de la fortaleza para agrandar el corazón y querer tanto a los abandonados y necesitados, como quería ella. Con los brazos abiertos, alegría y amor. 


"El desprecio que los marginados reciben de la sociedad, es la más insoportable de las pobrezas".
(Santa Teresa de Calcuta)

viernes, 2 de septiembre de 2016

Siéntate y respira


"Buscar la serenidad me parece una ambición más razonable que buscar la felicidad. Y quizá la serenidad sea una forma de felicidad."  
(Jorge Luis Borges).

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...