miércoles, 25 de mayo de 2016

Donde nacen los sueños.

"Morir sin haber podido cumplir algunos sueños
  no es una calamidad. La calamidad es no soñar...
  No alcanzar las estrellas no es una desgracia.
  La desgracia es no tener estrellas que alcanzar.
(Benjamin Mays)

viernes, 20 de mayo de 2016

Una lección inesperada

Leire Quintana tenía un excelente trabajo en una consultora internacional, casa propia y una vida aparentemente feliz, pero no se sentía plena.
Con 30 años pasó unos días en la hospedería de un monasterio y dijo que se había sentido alegre por primera vez en mucho tiempo. Pensó quedarse, pero creyó que sería una locura.
Años más tarde, cuando estaba de viaje de negocios en Miami le asaltaron dudas y desde allí escribió a la abadesa.
A los 37 años ingresó en un monasterio del norte de España (que no desvela en este libro para respetar la privacidad de las monjas).
Cuando entró en el monasterio no sabía si iba a ser para siempre. Tras cinco años vio claro que tenía que salir, pero cuenta que lo hace con la mirada cambiada, más templada.


Cuando ingresa en el convento, la madre abadesa le da un diario para que allí anote lo que siente.
Y este libro, es justo retales de ese diario. Tú, literalmente, lees las cosas que escribía: Sin dobleces, sin anestesia y sin censuras en lo crítica que era ante ciertas cosas, siempre desde el respeto. Le acompaña siempre un sentido del humor exquisito que te arranca más de una sonrisa a lo largo del libro.
Bajo mi punto de vista no es un libro para religiosos, ni ateos, sino para cualquier público. Tampoco es un libro de autoayuda, ni de lejos. Es un libro testimonial.
Me resultaron auténticas lecciones de vida. Pero no solo de la vida dentro de los muros de un monasterio, sino también fuera de ellos.

Desmitifica la idea preconcebida que muchos pudiéramos tener de la vida monástica.  O de que son personas perfectas y sin problemas. O que son rígidas y tristes y sus vidas muy aburridas.
Te asombra darte cuenta de que sus reacciones, sus pensamientos, sus ilusiones y sus crisis, son las mismas que las tuyas y las de cualquier persona. Y que hacen muuuuchas más cosas que rezar.

Mención especial para los entrañables relatos del día primero de cada mes, cuando Rosalía (su nombre de monja) tiene su reunión mensual con la madre abadesa. Mantienen una charla de tú a tú, donde se habla de lo que piensas y cómo esos pensamientos se enfrentan a lo que sientes.
Rosalía te habla (escribe) con una sencillez que se agradece, una sinceridad mayúscula. Te cuenta entre otras muchas cosas, que la obediencia fue lo que más le costó asumir, reconoce que hasta que no dejó de juzgarlo todo no fue realmente libre, y que abandonar los prejuicios era el único camino.

Me llevo, como lectora, muchas enseñanzas de este entrañable libro.
La importancia de silencio y el reposo interior para reencontrarse con uno mismo.
Mirar con benevolencia a los demás.
¡No complicarnos la vida con mil tonterías!
Gastamos demasiada energía en protestar y en juzgar.
El ruido del mundo es tan fuerte que a veces nos confunde.
Solemos poner nuestras costumbres y manías por delante.
En cuanto sales de tu entorno confortable, todo es raro y da pereza.

Ella dice que ahora tiene una mayor capacidad para disfrutar simplemente sin hacer nada y que ha hecho el mejor máster de la vida.
Gracias por escribir este libro porque he sentido algo parecido al leerlo.

martes, 17 de mayo de 2016

Ingenio

Hay un sentido (fuera de los cinco archiconocidos) que es importante en nuestras vidas porque nos la hace más fácil y tratable.
El sentido del humor.
Ese que te arranca una sonrisa, sin más, sin dobleces.
Que es original, ingenioso, que por alguna razón u otra te hace reaccionar en modo risa carcajada.
Ese que para cada persona puede ser único y diferente al resto.
No es ni excluyente ni vinculante, en todos los casos.

Se me ocurren muchísimos ejemplos. Como a todo el mundo, supongo. Aquí entra en escena los gustos de cada uno, porque el sentido del humor tiene una escala de gustos característicos, no solo de colores.
Valoro de manera especial las cosas auténticas y poco vistas. Que sean claras, llanas, y al mismo tiempo ingeniosas y originales en las formas.

Dentro de esos tantos ejemplos, hoy rescato uno: Hay un spot publicitario que me arranca una sonrisa cada vez que lo veo en televisión. El de ING y la infidelidad. El mensaje subliminal me parece de puro ingenio, la música que acompaña muy bien elegida, y las expresiones de las caras están muy logradas, mejor imposible.
Que se te vaya la vista...
Imaginar....
Puntuar al nuevo de la oficina....
Seleccionar en el metro....
En definitiva, mirar para otro banco que no sea el tuyo...





A mi particularmente las dos primeras capturas me encantan.
Dicen tanto sin decir nada y sin caer en la vulgaridad.
Creo que hay que tener ingenio y humor para lograr el efecto que han conseguido. Y sobre todo ambas cosas para entenderlo y no ver dobleces en el trasfondo. ¡¡Y reírte las veces que haga falta!!

sábado, 7 de mayo de 2016

Escucha bien.

La palabra, es sonido.
El ejemplo, es trueno.




Hoy visité a una de esas personas, que aunque veas de tanto en cuanto, te calan y dejan huella siempre.
Es muy simpático y agradable y aunque le estés contando algo que te aflige termina haciéndote reír.
Su mirada te dice tantas cosas. 
Es un veterano de la vida. Las arrugas de su cara le delatan, pero tiene ojos de niño, igual que su alma jovial y llena de proyectos.
Y de ejemplos. 
Gracias por tu tiempo, bondad y sabiduría. Y por esta frase del sonido y el trueno.
Es un lujo saberte siempre ahí.

lunes, 2 de mayo de 2016

Hito.

Audrey Munson, fue la primera súper modelo del mundo.
Nació en 1891 y fue descubierta cuando, con quince años, paseaba por las calles de Brooklyn.

En aquel entonces, destacaba por sus finos rasgos que la convirtieron en la modelo más deseada de Nueva York.  Tanto, como para que los mejores escultores y pintores del momento compitieran por tenerla como musa personal.
Es por ello que, aunque muchos no lo sepan, su cara y cuerpo se convirtieron en estatuas y fuentes que están por todo Nueva York. Como por ejemplo "El espíritu del Comercio" del Puente de Manhattan, La Estatua del "Monumento de Maine", La Diosa Romana de la abundancia en "La fuente Pulitzer", La escultura en la "Biblioteca Pública" de la Quinta Avenida, etc...



También triunfó como actriz. Hizo un total de cuatro películas y protagonizó el primero desnudo íntegro de la gran pantalla, para una película no erótica (se titulaba "La inspiración")
Las cuatro películas fueron éxito total de la época.


Con todos estos datos, pareciera que fue la protagonista de una vida idílica y perfecta, llena de éxitos, logros y riquezas.
Sin embargo sucede que fue justo lo contrario. En cuanto a la riqueza, ganó mucho dinero pero lo perdió con la misma facilidad con que lo consiguió. Y en cuanto a los logros y éxitos profesionales y personales, pronto entrarían en declive.
En 1.919 ( con 28 años) tuvo un "incidente" con el todopoderoso empresario Edward Frankin Albee II -apodado "el pulpo"- El entró en el camerino de la actriz con segundas intenciones, ella le rechazó y entonces él la amenazó con que jamás volvería a actuar en ningún teatro de la ciudad. Al día siguiente su espectáculo fue retirado, y aunque a los pocos días volvió a los teatros lo hizo con otra protagonista.
Casi al mismo tiempo su casero, el doctor Walker Keen Wilkins, asesinó a su mujer porque estaba tan cegado con la modelo que quería casarse con ella a toda costa. Al él lo condenaron a muerte y aunque ella no tuvo nada que ver con el asesinato, su carrera terminó de derrumbarse.


Este cúmulo de "mala suerte", le afectó mucho psicológicamente y con solo 31 años intentó suicidarse tomando pastillas. Tras este suceso se recluyó en una granja, hasta que finalmente su madre la internó en un manicomio en 1.930 (Audrey tenía 39 años).
En ese manicomio permaneció ingresada el resto de su vida, sin recibir visitas.
Falleció en 1.996 a los 104 años de edad.

Cuando a grosso modo, fui conociendo todos estos datos de su vida , sentí lástima de Audrey Munson. Eran otros tiempos en un mundo frágil para las mujeres.
Su vida se truncó muy pronto, llenándose de injusticias sin oportunidad a réplicas.
Sin embargo sonrío, al ser consciente de que aunque el destino quiso ocultarla, ella a través de estatuas y esculturas ha sobrevivido a dos siglos de Nueva York, como testigo silente e imborrable.

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...