jueves, 28 de abril de 2016

Hilando.


“En la vida ni se gana ni se pierde, ni se fracasa ni se triunfa. En la vida se aprende, se crece, se descubre; se escribe, borra y reescribe; se hila se deshila y se vuelve a hilar.”
Ana Cecilia Blum

martes, 26 de abril de 2016

Generación 2.0


Pertenecemos a la llamada generación 2.0
Las tecnologías nos rodean y dan alcance. Cualquier trámite, desde el marketing hasta la búsqueda de empleo pasando por los medios de comunicación. Todo.

Es relativamente fácil para esta generación, adaptarse a los cambios tecnológicos. Suelen hacernos la vida más cómoda y tiene muchas ventajas.
Pero también tiene un lado oscuro de inconvenientes. Las adicciones a las redes sociales, la maldad o la falta de escrúpulos que se nutre del anonimato que proporciona la red, los delitos, etc.
Peor aún, tenemos ejemplos de cómo el 2.0 ha deshumanizado a las personas.

Es tremendamente duro ver en alguna grabación de un testigo improvisado móvil en mano, a gente morir. (hace tres días sucedió aquí, en la capital).
Cierto que en ocasiones no se puede hacer nada, salvo llamar a emergencias. Es lo lógico, lo prudente, la mejor manera de actuar con conciencia y humanidad.
Sin embargo no siempre se justifica este rol ni esta conducta. Hay ocasiones en que se requiere otra actuación.
Y es que........ ¿cuando sabes que se avecina una tragedia que puedes evitar sin que tú corras peligro, pero no haces nada para evitarlo? Solo grabar sin que te tiemble el pulso.
¿Eso cómo se llama?

Cuánta falta de humanidad.
El que está siendo grabado (indefenso) tiene hijo, padre, hermano......
El que graba (indiferente) tiene hijo, padre, hermano.....
¿Ni siquiera ese hecho le hace empatizar y reaccionar con humanidad?
Qué cruel y devastador debe ser conocer que un familiar tuyo ha muerto, pero podría estar vivo, si otra persona hubiera intervenido en vez de limitarse a grabar.

Parece ser que como dijo Quino, cada vez hay más gente y menos personas.
Prima ser un mero espectador que entrar en el terreno de juego.
Los primeros se miden en número de visitas y contabilizan los "like".
Reconozco que hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece, por lo que no podemos quedarnos solo con la parte negativa sino ponderar una y otra.
Sin embargo la deshumanización que el 2.0 está provocando en las personas,  es algo que de manera generalizada veo definirse como tendencia y no me gusta nada. Da que pensar.

jueves, 21 de abril de 2016

Tic Tac

Aquella tarde en la librería, un libro llamó mi atención. Primero su portada y contraportada, después la sinopsis.  Finalmente decidí comprarlo:
El Londres del sigo XIX.
Un funcionario telegrafista que trabaja en el Ministerio del Interior.
Una amenaza de bomba firmada por el Clan na Gael.
Un misterioso reloj que aparece en la casa del joven funcionario y que le salva de la explosión.
El relojero japonés que fabricó el reloj y que fabrica otros peculiares y especiales objetos.
Una joven que se disfraza de hombre para poder entrar en la biblioteca de Oxford y huir de su madre que quiere encontrarle un marido.
Un barrio Japonés, en Londres, que te muestra una nueva cultura y un mundo misterioso.
Scotland Yard que quiere dar con los culpables.



A grosso modo, estos son los ingredientes utilizados por Natasha Pulley para escribir esta novela.
La autora utiliza como despegue de la misma, una amenaza de bomba a los edificios públicos, firmado por el Clan na Gael. Al mismo tiempo que el joven funcionario Thaniel encuentra en su casa un reloj que alguien ha dejado allí y que le salva de la explosión.

A partir de ese momento, ya la historia atrapa la atención del lector, vas descubriendo datos, haciendo tu propio esquema de los hechos y sacando conjeturas de los protagonistas o posibles culpables.

Destaco la parte en que el joven telegrafista se va a vivir al barrio Japonés donde reside el relojero. Por el halo de misterio que encierra, por la manera tan respetuosa de mostrarnos una cultura tan diferente a la inglesa de aquel entonces, sus costumbres y el ahondar en la vida del relojero con su filosofía de vida y su pasado, me parece casi lo mejor del libro.

Y aunque es cierto que la lectura me gustó y me mantuvo expectante en todo momento y con ganas de llegar al final, pienso que la novela tiene ciertas aristas a corregir.
Porque en más de una ocasión, se dan giros a la historia muy explícitos, haciéndolo menos convincentes. Y algunos pasajes se leen a trompicones, algo apurados.
Pienso que le ha faltado hilvanar mejor. Y un ejercicio más profundo de pulimento.
La historia no está muy bien hilada, y lo noté más de lo que esperaba.

miércoles, 13 de abril de 2016

La ilusión de una nueva realidad.

Mil novecientos sesenta y cuatro, fue el año que vio nacer a este escocés de nombre Paul Cadden.
Con tan sólo seis años comenzó a dibujar y mostrar su talento.
Con el tiempo fue formándose en ilustración, diseño y animación. Aunque se dedica casi exclusivamente a los retratos.




Asombra el nivel de detalle de sus dibujos e impacta el hiperrealismo conseguido.
Parecen fotografías, y aunque sí se basa en éstas para lograr su obra, la idea e intención del artista es ir más allá del retrato fotográfico y lograr- según sus palabras- "la ilusión de una realidad diferente y nueva".




Dibuja solo con lápiz y en ocasiones utiliza carboncillo.
Se ha hecho un hueco en el mercado y es un artista que ha conseguido vivir de la venta de sus dibujos. Se dice que le va muy bien con ello.




Le deseo que mantenga el éxito.
Y que venga a Canarias a mostrarnos sus obras, o a inspirarse para crear ilusiones de realidades nuevas.
Admirable su talento.

lunes, 11 de abril de 2016

Mil veces.


"El niño que no juega no es niño,
pero el hombre que no juega perdió,
para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta."

(Cita: Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto.)
(Foto: Mía, en la playa.)


"Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto al rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi coraza la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo escribo.

(Poema: Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto.)
(Lienzo: Pablo Diego Francisco de Paulo Nepomuceno Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz y P.)

Con la cita de Pablo Neruda estoy muy de acuerdo. Una gran verdad.
En cuanto al poema, me gusta mucho y me recuerda un curso de "oratoria y cómo hablar en público" pues uno de los mejores alumnos, como ejercicio final, ha citado estos versos de Pablo Neruda y consiguió emocionarme. Su manera de leerlo, entonarlo, darle vida, hizo que las palabras salieran del papel y garabataran el sentimiento ante todos los presentes. Bajo una oratoria pulcra atrajo por completo la atención de todos los alumnos y se ganó una ovasión conjunta.

viernes, 8 de abril de 2016

Conexiones psíquicas

En ocasiones sucede que ciertas personas tienen una conexión especial con otras, para la que no hay explicación científica. Ni se sustenta con la lógica o una causa-efecto.
El ser observador, tener empatía y sensibilidad, te garantiza entender a las personas de una manera casi imperceptible para el resto, con una gama de sutilezas muy rica.
Pero a todas luces es algo muy limitado.

En cambio, existen otras conexiones psíquicas que no están limitadas y sí sustentadas en testimonios.
Sucede recurrentemente con los hermanos gemelos.
Es algo extrasensorial, un sexto sentido.
Según los estudios, una conexión psíquica es sentir los pensamientos y sentimientos del otro.
Como una habilidad que se desarrolla (o se tiene al nacer) para adquirir información del otro sin depender de sentidos físicos o experiencias previas.

Hay muchos testimonios en debates, estudios, etc...
Yo me rindo a la evidencia con un caso cercano y familiar:
Dos hermanas gemelas, en medio de una familia de 6 hermanos. No ves nada especial entre las gemelas que no veas con el resto de hermanos. Todos crecen y van tomando su propio camino.
Una de las gemelas decide irse a Thailandia, de misionera.
La otra gemela se queda en Canarias, se dedica a la enseñanza, decide casarse y forma una familia.
Por temas de logística, diferencia horaria, misiones, etc.... la comunicación entre ellas no es diaria.
Un día la de Canarias sufre un fuerte dolor de cabeza seguido de un desmayo, la llevan urgentemente al Hospital, el médico informa que tiene un aneurisma, hay que operar.
No existían factores de riesgo. Todo sale bien; La operación exitosa y sin secuelas.
Lo sorprendente es que cuando la familia se comunica, desde el Hospital, con la hija gemela de Thailandia para contarle todo, ésta les dice algo peculiar; Encaja las piezas y entiende que en tiempo y espacio coincidió todo con un fuerte dolor de cabeza que ella sintió, tan intenso y extraño como para tener que dejar lo que estaba haciendo y sentarse en una silla. Se le pasó a los pocos minutos dijo, pero sintió en aquel momento que a su gemela algo malo le estaba sucediendo. Había llamado de inmediato pero no consiguió contactar.

"Sentir los pensamientos o sentimientos del otro".
El caso de estas dos primas mías, es lo que yo llamo una conexión psíquica de libro.

viernes, 1 de abril de 2016

Teoría

"La diferencia entre estupidez y genialidad 
es que la genialidad tiene sus límites".
(Albert Einstein)

Punto y seguido.

Si quisiera enumerar las cosas que me aporta sumergirme en la lectura de un buen libro, creo que siempre tendría un punto y seguido; d...