viernes, 25 de marzo de 2016

La Pianista


Un hermoso y armonioso sonido arranca el acomodamiento del silencio para ocupar su espacio.
Vibra, flota en el aire y en los poros de tu piel.
Una agradable sensación que te llena de bienestar y placer.
Las notas están vivas, saltan, juegan, se esconden, van rápido y en ocasiones aminoran el ritmo.
Se hablan entre ellas, te hablan a ti.

Acordes. Ligaduras. Staccatos. Tresillos. Fusas. Corcheas. Semifusas. Clave de Sol, Fa y Do.
La tónica. Negra. Redonda. Semicorchea.
Pentagrama.
Piano. Forte.  Bemol. Sostenido. Una octava. Calderón. Puntillo. Legato. Compás. Acordes.  Mezzopiano. Crescendo. Decrescendo.

Un intenso juego de emociones.
Respiración. Latido. Vida.
El cuerpo se balancea, el pie acciona rítmicamente el pedal, las manos se arquean. El alma sale en cada uno de esos movimientos y en el roce de tus dedos sobre el teclado.
Gráciles movimientos. Certeros.

Interpretar una obra no es leer una partitura plana en línea recta. Es entrar dentro de ella, entenderla, respetarla, estudiarla con detalle, amarla y acompañarla en sus serpenteantes caminos de montañas y valles. Eres el medio, a través de tu instrumento, por donde la música renace y conquista el sentimiento que la vio nacer.
Un canal que transporta emociones, lo etéreo, lo intangible. Y a ti.
Un suspiro, un lamento, un quejido, un gemido, un trozo de vida y gloria.
Piel erizada.

El sentimiento se enreda en perfecta armonía y te dejas llevar por la hermosa melodía que sale desde lo más profundo de ti. Un sonido que vuela alto pero regresa, que se esconde pero se deja ver.
Incluso cuando termina la obra, sigue ahí, no se va.
Está en tu cabeza, en tu corazón, en los dedos que instintivamente se mueven siguiendo la partitura  aún sin tener el piano delante.
Te reconoces en esos movimientos espontáneos y entiendes que la música, con tanta intensidad, ya forma parte de ti. Tal vez la más maravillosa de las partes.

domingo, 20 de marzo de 2016

En el olvido

 "Uno no, muchos, demasiados. Pero fue la fotografía de uno, la del pequeño Aylan en una playa turca, del que todos pensamos que bien pudiera ser uno de los nuestros, la que nos conmovió, nos trastornó, y pareció que iba a generar un cambio de conducta. Todos entonces parecimos tomar conciencia del éxodo dramático que estaban protagonizando decenas de miles de sirios que pretendían llegar a Europa huyendo de un país asolado que entonces llevaba en guerra cuatro años y medio y que ya lleva cinco sumando muertos y barbarie. Los gobiernos se apuraron en fijar cupos de acogida y hasta se organizaron campañas de bienvenida. La Unión Europea parecía mantenerse fiel a sus principios fundacionales y se reafirmaba en la solidaridad y la hospitalidad. No en vano siempre nos dijeron que Europa era un proyecto generoso que buscaba la unidad política y también económica en bien de todos. Pero todo fue pasajero, la conmoción duró bien poco y como otras tantas veces el olvido volvió a castigar a los desgraciados. 
........
Las buenas palabras, los buenos gestos, los ofrecimientos quedaron en nada y hoy los Estados se resisten a cumplir lo acordado. El éxodo continúa, sencillamente porque no les queda otra opción. Sus tierras, sus casas, han sido arrasadas. No se van porque quieren, sino por extrema necesidad y lo que encuentran, ateridos de frío, con dificultades para conseguir agua o alimentos y durmiendo al raso en pleno invierno, es una Europa que cierra fronteras, levanta vallas, activa a la OTAN y mercadea con ellos.........
Olvidan, estamos olvidando, demasiadas cosas. Olvidamos, incluso, que antes los nuestros también fueron desgraciados, también buscaron refugio y también sufrieron desprecio. Pero no aprendemos".
(Artículo de Vicente Llorca- marzo 2016)



El olvido alimenta la insolidaridad, convierte en fácil la tarea de mirar para otro lado.
Un día Jimena pasó por este "rincón personal" y yo plasmé en palabras su experiencia y todo lo que me compartió. La recuerdo con frecuencia, a ella y a todos los Sirios que viven el infierno relatado.
Pero quienes pueden solucionar las cosas, está claro que han olvidado una situación que ya dura cinco años. Todas las mañanas con sus tardes y sus noches, hay miedos y muertes en Siria.
Esta gente solo busca lo que buscarías tú en su lugar, y en vez de ayudarles se siguen levantando barreras contra ellos.

viernes, 18 de marzo de 2016

Destino: Felicidad

Ayer se publicó el "Informe Mundial de La Felicidad".
Este informe lo realizan cada año la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible de la ONU (SDSN) y la Universidad de Columbia, haciendo un ranking entre 156 países valorando diferentes indicadores.

Entre los indicadores personales destaca entre otros, la renta per cápita, la esperanza de vida con salud, poder contar con alguien, tener libertad para tomar decisiones, la generosidad y el estar alejado de la corrupción.
Entre los indicadores más políticos se encuentra la educación, el sistema político y sanitario o los recursos.

El top 10 lo conforman: Dinamarca, Suiza, Islandia, Noruega, Finlandia, Canadá, Holanda, Nueva Zelanda, Australia y Suecia.



Me resultó curioso comprobar que justo esos diez países son mis destinos favoritos. Alguno lo conozco y el resto me encantaría conocerlos antes que muchos otros países.
Y me deja pensando, viendo posibilidades, soñando....sin duda mi próximo destino será: Felicidad
¿Qué mejor?

Retina

Hay momentos, imágenes ,sensaciones, que quedarán grabados para siempre.
Y el ojo del fotógrafo muy avispado y oportuno. Impresionante foto.

lunes, 14 de marzo de 2016

Puntos de luz

De vez en cuando descubres noticias que te hacen reconciliar con el mundo y el ser humano.
Los "Premios Canarias" se crearon hace más de tres décadas básicamente para fomentar la cultura y como canal de agradecimiento a personas y entidades por su esfuerzo continuo y relevante labor con transcendencia para el archipiélago.
Hoy se han otorgado los premios bajo tres modalidades: Internacional, Comunicación, Solidaridad.

En la modalidad Internacional, el premio ha sido para el doctor canario D.Luis Mateo López Rivero.
En la actualidad es jefe de la Sección de Cirugía Torácica del Hospital Insular y profesor de la Univerdad de Las Palmas de Gran Canaria. Máster en Medicina Humanitaria y licenciado en Historia.
Lleva años ayudando de manera altruista a los países africanos con menos recursos como Chad, Botswana, Angola, Namibia. Y desde hace 5 años está al frente de un proyecto de Cooperación Internacional con la Universidad Pública de Mozambique, para el desarrollo de la Facultad de Medicina. El año pasado se licenciaron 27 mozambiqueños y se prevé que durante este curso lo hagan 33 estudiantes más.
"Prefiero enseñarles a pescar que darles pescado"- dice el doctor López Rivero-.

En la modalidad Comunicación, el premio ha sido para el periodista canario D. José Naranjo Noble. Es Licenciado en periodismo y se especializó en el fenómeno de la Inmigración Africana hacia España. También ha escrito dos libros "Cayuco" (2006) y "Los invisibles de Kolda" (2009) además de haber participado en otros libros.
Es periodista independiente y lleva años viviendo en Africa, colabora habitualmente con medios como El País, la Cadena SER, la revista El Mundo Negro y el diario canario La Provincia.
Ha realizado un seguimiento especial sobre el terreno, recogiendo testimonios desde Marruecos, Sáhara Occidental, Argelia, Mali, Senegal, Cabo Verde y Mauritania entre otros. Bajando "a pie de calle "para hablar no solo de la inmigración sino de esos africanos que luchan sin tener que salir de sus países.
Africanos que se organizan y crecen, que defienden sus valores y su libertad frente a muchos obstáculos; La guerra de Malí, la hambruna en Sahel, varios golpes de estado, complicados procesos electorales, la explotación de recursos naturales, etc.
"Por irme a Africa a trabajar he hecho renuncias personales y familiares y no está bien pagado........pero me siento afortunado" - dice José Naranjo-.

Y en la modalidad  Solidaridad, el premio ha sido para la asociación sin ánimo de lucro, "Pequeño Valiente".  Se creó hace 10 años por un grupo de padres que decidieron en sus inicios cubrir las necesidades y carencias detectadas en el Hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria, así como difundir en la sociedad la existencia del cáncer infantil, apoyar a las familias con ayuda social, ayuda moral y ayuda psicológica, facilitar la integración educativa del niño, etc.
Actualmente cuentan con dos trabajadores sociales, un psicólogo y un pedagogo. Y trabajan con más hospitales canarios.
Su proyecto más inminente es desarrollar un programa para actuar en Africa Occidental y atender a niños Saharauis enfermos de cáncer.

Hoy me siento orgullosa por descubrir la existencia de estas personas y el reconocimiento a la gran labor que desempeñan desde hace tantos años. Es encomiable lo mucho que aportan. Son todo un ejemplo a seguir, como esos puntos de luz que guían y enseñan.
Si la gente en general dejara de ver sus propios problemas como los peores y no se comportaran como si fuesen el ombligo del mundo, comenzaríamos a ver con perspectiva y aprenderíamos a relativizar las cosas.

viernes, 11 de marzo de 2016

Sobre gustos.....

No puedo hablar mal de este libro, porque consiguió engancharme y tener ganas de llegar al final y conocer el desenlace. Pienso que es una buena idea sobre la que escribir, una historia que nunca antes había leído en libros al menos enfocada de esa manera y que daría mucho juego desarrollarla.
El autor lo consigue. Aunque en ciertos momentos de la historia, me dejó con ganas de que se hubiera tramado de otra forma.
Hay  partes que no termino de "digerir" , me chirrían un poco, por muy loable que sea el fin.
Por otro lado me encantó el sentido del humor con que Daniel Sánchez Arévalo escribe el libro. Hila muy fino en ese aspecto con unos golpes de humor muy buenos y es un rasgo que de manera muy sutil
acompaña toda la novela.
Opino que "la isla de Alice" podría ser el guión de una buena película en cuanto que hay una trama dentro de otra trama y eso siempre crea expectación.
Es un libro que tiene de todo, muchos factores, mucha sorpresa, muchos personajes, una isla misteriosa como destino y muchas preguntas en el aire que aún no tienen respuestas y que engancha al lector a querer descubrirlas.

Dentro de un grupo de libros finalistas a un Premio Literario, todos gozan de nivel y calidad para estar allí. No sé qué criterio utilizan para decantarse por uno u otro, pero creo que en el fondo es la media ponderada de los gustos del jurado. Pienso, opino, digo yo.
Lo cierto es que antes de leer casi de un tirón "la isla de Alice", tuve en mis manos "hombres desnudos" - libro que obtuvo el Premio Planeta 2015- y a pesar de mi predisposición de leerlo con ganas y a que me gustase, no pude con él. Después de dos intentos oportunidades desistí, y es que cuanto más avanzaba en el libro menos me gustaba.
Lo dicho, sobre gustos....

martes, 8 de marzo de 2016

Perdurar


A menudo decís:
"Daría, pero sólo a los que lo merecen."
Los árboles de vuestros huertos no hablan así,
ni los rebaños de vuestros pastos.
Dan para vivir,
porque retener es perecer.

(Khalil Gibran)

sábado, 5 de marzo de 2016

P.A.S.

      
      Lucía acaba de tomar el tren. Apenas hay pasajeros y puede elegir asiento, lo hace junto al cristal.
      Le relaja ese momento de soledad. Le reconforta.

     Hoy ha sido un día de locos en la oficina. Debía terminar un informe muy importante y su espíritu perfeccionista le hizo- como de costumbre- borrar, poner, quitar, tachar, corregir, volver a poner, expresar de otra manera….  Es muy consciente de cada detalle y muy minuciosa, lo que hace que le lleve más tiempo tomar una decisión.
     La tarde se complicó cuando en medio de una reunión con su equipo de trabajo, el proyector donde tenía previsto exponer no funcionaba, tampoco la fotocopiadora pudo hacerle copias de su informe.  Y es que cuando algo sale mal y no está en sus manos la solución, se frustra, es algo que la decepciona y se enfada consigo misma.
    También es algo de lo que es consciente y no cesa en su empeño de cambiarlo.

     Ahora observa ensimismada el paisaje, se deleita con cada detalle, aunque le cuesta desconectar del día.  Recuerda el desastre de reunión que tuvo y se siente vulnerable ante lo que pueda pensar su equipo.
    Sabe que necesita mirar con perspectiva y el traqueteo del tren le ayuda a evadirse de esos pensamientos.
    Su mirada va y viene. Lucía siempre ha sido muy observadora.
    Hay una chica que viaja sola y se ha sentado dos asientos delante de ella, la tiene justo enfrente.
    Viste con ropa algo anticuada y estropeada. Se le nota retraída, cabizbaja, rehúye mirar hacia alguna parte.  Está triste y Lucía lo nota.  Aunque no la conoce de nada, le gustaría hacer algo  para conseguir que esa chica se sintiera más cómoda. La mira muy de soslayo,  tampoco quiere incomodarla. 
    De pronto le suena el móvil y la chica contesta. Lucía logra entender entre balbuceos que lleva meses en el paro y que ahora su madre está con pruebas médicas en el hospital. Lo siguiente son monosílabos, se nota que no quiere ahondar en ese tema, que sabe más de lo que quiere contarle a su interlocutor.
    Tampoco quiere dar muchas explicaciones cuando resume que su padre se ha ido y que no quiere saber nada de ellos. Se ha desentendido.
Por momentos Lucía siente como si le pellizcaran el corazón, como si el dolor de esa chica fuera suyo propio.  Respira hondo, se contiene la emoción mientras siente un hormigueo ahogado en su garganta.
La chica ha colgado, guarda el móvil y ahora se mira las manos y las aprieta , pensativa, con rabia contenida. Su cabeza está en otra parte.
Lucía no necesita mirar más para darse cuenta de muchas cosas. Su gran intuición siempre le lleva al fondo de cada cosa, viviéndolas con más intensidad que el resto.

Ahora mira el periódico que compró esta mañana, y que aún no había podido leer. Hojea por encima los titulares y se para en uno donde aplauden la buena acción de un grupo de voluntarios que desde una isla prestan ayuda a unos inmigrantes que llegan en patera. A Lucía se le nubla la vista, siente pena por esas personas pero es mayor su emoción al saber que hay gente así de desinteresada y que prestan su ayuda a quien lo necesita.  Se le escapa una lágrima de emoción. Siempre ha tenido los sentimientos a flor de piel.
Vuelve a respirar hondo y mira hacia fuera.
Sus pensamientos se dispersan, a veces se enredan. Cuenta las copas de los árboles, cuenta los pasos entre un árbol y el siguiente. Entre un póster de luz y el próximo.
Cuenta las casas y los bloques de edificios.
El tren ha llegado a una nueva parada, Lucía ve cómo la chica de antes se baja. La sigue con la mirada hasta que se pierde entre el ir y venir de la gente.
En esta estación suben muchos pasajeros, de pronto se llena de bullicio y conversaciones que se pisan. En ese momento Lucía saca su ipad para escuchar su música. Los sonidos estridentes no le gustan, por eso las más de  cuatro horas  musicales que contiene, son principalmente sonidos suaves y acústicos.
En medio de esas notas, acaba de recordar que el próximo fin de semana es el cumpleaños de su sobrina. Le ha comprado un regalo y otro lo ha hecho ella misma con sus manos.  Lucía es muy creativa y le gusta todo lo que tenga que ver con la música, con las letras y con el arte en general.  Por eso solo de pensar en esta sorpresa  y en cómo reaccionará su sobrina y la familia, le pone una sonrisa nueva en la cara.

Cuando escucha música el tiempo se le pasa más rápido.
En pantalla ya anuncian la siguiente parada. Es la suya. Quedan dos minutos.
Se prepara, guarda el ipad y el periódico. Se  pone el abrigo y se atusa la pashmina en el cuello.
Es amable y cede el paso, le gusta hacer sentir bien a los demás.
A los pocos metros, pasa al lado de un violinista que improvisa una pieza a cambio de caridad. Toca realmente bien y le produce lástima que nadie aprecie su trabajo.
Hace un pequeño esfuerzo y no solo deja unas monedas sino parte de su tiempo.
Imagina su vida, sus pensamientos, sus sentimientos, sus preocupaciones, sus problemas, sus ilusiones, sus sueños, su familia, su corazón. Todo.
El violinista la mira y le dedica una sonrisa, agradeciéndole el gesto.
Ella continúa su camino y poco a poco, deja de escuchar las notas musicales, para oír el único sonido de sus tacones.
Ya queda poco. Dos calles más.
Está deseando llegar a casa. También en casa están deseando verla llegar.

FIN

(P.A.S.  significa "personas altamente sensibles" y según los estudios, lo son un 20% de la población).  

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...