miércoles, 24 de febrero de 2016

Caminar bien.

Como me dice un buen amigo mío:
"Cuando uno no sabe bien ni siquiera dónde va, 
lo que se debe hacer es esmerarse en caminar bien".

viernes, 19 de febrero de 2016

Los Besos En El Pan.

Tengo que reconocer que de Almudena Grandes no había oído ni tan siquiera hablar.
No sé ni qué edad tiene, ni cómo es físicamente, ni conozco sus ideologías o su manera de pensar o de responder algunas preguntas. (Y lo digo en presente, porque he decidido que hasta que no escriba este post con mis impresiones, no iré a buscar más datos sobre ella)
Este hecho para mi (como para cualquier lector)  lo que consigue es que lea el libro con ojos nuevos, limpios, sin prejuicios, tan solo dejándome llevar si la lectura me atrapa, como ha sido el caso.

Con este libro, sientes cómo Almudena Grandes observa por la mirilla de muchas puertas y presta atención a las personas que hay detrás de cada una. Es como si pudiera leer sus pensamientos, arañar sus problemas, ahondar en sus inquietudes, miedos, anhelos....Y así, de una manera grácil y sutil, nos desgrana cada una de estas realidades.
Su trama es como una telaraña muy grande donde las vidas de sus personajes interactúan, se conocen e hilvanan las historias.
O como una pieza grande en medio de un salón vacío. Está vacío porque tanto los escenarios como los protagonistas están todos dentro de esa pieza. La autora pellizca con total intencionalidad la misma, tomando muestras variadas de aquí y de allá, muy ricas en contenido y engranaje, para luego hacer una especie de biopsia con ellas.

Todo sucede en un barrio de Madrid, pero como bien dice ella al comienzo del libro "puede ser un barrio de cualquier otro lugar".
Y es verdad. Además, opino que este libro debería ser leído por muchas personas de mi generación, que escucharon cómo sus padres o abuelos- que realmente pasaron penurias y necesidades- cuando se les caía un trozo de pan al suelo decían aquello de "dale un beso y vuelve a ponerlo en la mesa".
(De ahí el título del libro).

Es cierto que la novela está llena de problemas, situaciones reales en una España que sufre los coletazos de la "crisis"que fue y que sigue siendo. No hay ni una sola historia de esta telaraña que sea alegre y feliz.
Pero también hay gente que sabe escuchar, observar, ayudar, sacrificarse, entender, actuar, no dejar de soñar, algunos se rindieron, otros pelearon, algunos lograron sus sueños,otros aún luchan porque se les acepte..... en definitiva, gente dispuesta a tender una mano.
Por todo ello,  también me sorprendí sonriendo en muchos momentos de la lectura. Porque no deja de ser un libro dulce, humano, inteligente, tierno, y muy real.
Convence.
Y emociona.

lunes, 15 de febrero de 2016

Reencontrarse.

Hay momentos en que necesitas reencontrarte contigo mismo.
Necesitas que se ajuste el eje central, necesitas encender algo que dentro de ti está en modo off sin saber por qué.
Necesitas simplemente hacer lo que quieras, lo que sientas, lo que te apetezca, lo que te haga feliz.....sin que la gente espere nada de ti. Ni la gente ni la sociedad.
Sin que uno mismo se ponga condiciones o quiera analizar todo lo que hace o siente.
Necesitas oírte a ti mismo (tu interior) cuando todo alrededor hace más bulla que de costumbre.
A veces me pasa...........y a veces lo consigo. Como hoy con este precioso atardecer.
Llenarme de una paz inmensa, de una tranquilidad absoluta y una libertad maravillosa.
(Foto hecha con el móvil, sin retoques ni procesados, tal cual salió en el momento).

jueves, 11 de febrero de 2016

La cara amable que invita a quedarse.

Hubo un tiempo en el que este pueblo del continente Asiático, tenía vida humana. 
Muchos pescadores de la isla vivían allí. Ellos formaron su propia familia, la cuidaron, disfrutaron de ella.
También disfrutaron de la vida en general, de los amigos, vecinos,  y sobre todo de la pesca que por aquel entonces era la principal riqueza del lugar y principal fuente de ingresos.
Había vida dentro de los muros de estas casas, hoy deshabitadas. Muchos sueños y anhelos, ilusiones, muchas ideas y metas.
Tantas reuniones en torno a la mesa, tantas tardes soleadas esperando la llegada del  pescador . Y tantas noches de charlas, de música, de compañía, de amor. De soledad, de vigilias, de sueños profundos, de lunas llenas y de cielos estrellados.
Hubo un día en el que en este mismo pueblo, las conversaciones se multiplicaban. Compartían las noticias buenas y también las malas. Ecos de risas alegres, frente al llanto de alguna pena. Vida en todos los sentidos.
Y aunque haya pasado tanto tiempo de aquello, nuestra memoria histórica y fotográfica nos lleva hasta allí como si hubiera sido ayer, haciéndonos sentir como un lugareño más.
Un día la pesca dejó de ser fuente de ingresos y se abrieron otros caminos, en el que paulatinamente los habitantes del lugar marcharon. Cada generación que se sucedía lo hacía más y más lejos a la anterior. Y así, hasta hoy.
El pueblo parece dormitar, se ha quedado vacío, ya no tiene compañía humana, no hay con quien compartir la vida, ni quien escuche los miedos del otro.
Pero sus muros siguen firmes y fuertes. Se han hecho a sí mismos con tanta generosidad como para aceptar la vegetación que, poco a poco, y con mucha sutileza, se acerca abarcándolo  todo.
La misma naturaleza que ha dado al lugar cierto aspecto fantasmal, también tiene una cara amable que invita a quedarse.
Naturaleza sigilosa, silenciosa, trabajándose día a día. Sin intromisión. Abrazando.
Un abrazo que crece y abarca muros, ventanas, puertas, techos. Abraza tanto que no se distingue del resto de la ladera.
Las ventanas aún pueden mirar hacia afuera y ver el río y a sus ventanas vecinas.
Les gusta el olor a hiedra y el nuevo color que les aporta esta naturaleza viva. Agradecen sentir su compañía, su cobijo y su protección.
El río que los bordea es el Yangtsé, el más largo no sólo de China sino de Asia entera.

Si alguna vez viajo a China, y me dicen que puedo visitar cualquier isla de este archipiélago llamado Hangzhou , visitaré ésta (Gouqui).
De las otras 393 islas no sé nada todavía, pero me ha bastado conocer la existencia de este pueblo y con las fotos descubrir su cara amable que invita a quedarse , como para elegirlo en caso de que la opción fuera única y excluyente.

martes, 2 de febrero de 2016

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...