domingo, 19 de julio de 2015

Jument.


La primera vez que vi esta fotografía me quedé hipnotizada mirando la imagen una y otra vez.
Tremenda la fuerza de la naturaleza y lo pequeños que somos ante ella.
Es una situación peligrosa, casi terrorífica, y sin embargo me genera una contradictora paz absoluta.

Hoy, después de tantos años he descubierto la historia de esta fotografía (tomada el 21-12-1989)
El fotógrafo francés Jean Guichard, eligió un día de grandes tormentas para subirse a un helicóptero con la intención de hacer fotos de faros, lo que no pensó nunca es que conseguiría hacer esta toma tan impactante, con la que un año después le darían el  2º Premio World Press Photo.

El faro se llama Jument y está en Francia, en la isla de Ouessant.
Se empezó a construir en 1904 y terminaron las obras en 1911.
Mide 47 metros y está situado 2 km mar adentro.
Se decidió hacerlo porque era un punto neurálgico para el tráfico marítimo y donde desgraciadamente habían sucedido catástrofes y pérdidas mortales debido a la peligrosidad del enclave.

Ese día de tormenta el farero estaba tranquilo en su faro, como de costumbre, no le inquietaba la tormenta, pero sí le inquietó el ruido constante de las aspas de un helicóptero sobrevolando el faro y por eso abrió la puerta. Todo duró décimas de segundos.
El fotógrafo pudo disparar 9 tomas en modo ráfaga cuando descubrió la ola que rompía en el faro y al farero que se asomaba al unísono.
El farero se llamaba Theophile Malgorn y parece ser que se enfadó muchísimo con esa foto, decía que por culpa de ese helicóptero casi pierde la vida cuando él actuaba de manera profesional y ellos imprudentemente.
Su percepción al abrir la puerta se centraba en lo alto, en el helicóptero, en saber qué pasaba, pero justo entonces escuchó un sonido atronador, como un trueno seco. Era una ola rompiendo en la cara del faro y reaccionó a tiempo cerrando la puerta de inmediato.

Dice la historia que se enfadaba mucho cuando le nombraban la foto, no quería saber nada el tema ni hablar de aquello, pero un día el fotógrafo fue a verlo y le regaló la foto firmada. Supongo que hablarían largo y tendido, limando muchas asperezas previas. Lo cierto es que hoy en día siguen manteniendo una buena amistad.

El faro pasó a ser automatizado en 1991.
Esto a mi me da pena, fíjate. Me parece que el encanto de un faro es precisamente el farero/a. Se me antoja pensar que son personas "especiales"; sensibles, solitarias, pero amantes incondicionales del mar, de lo romántico, etc...Personas que encuentran la paz en un faro y que dedican su tiempo a leer, escribir, pensar, sentir de manera plena y absoluta.....
Sí, bueno, sé que esto es más una ensoñación mía que otra cosa, pero tal vez haya sido así en la historia de los fareros solo que nadie conoce esos detalles íntimos de esas personas que cada noche encendían una luz para salvar la vida de muchos navegantes anónimos.

Sea como fuere en mi imaginación y percepción, lo cierto es que la fotografía es muy real, y lo que a cada uno de los que la miran le transmite, es en cierta medida igual de real.

Hoy en día Theophile Malgorn es telecontrolador de otro faro, Grinch , también situado en la isla de Ouessant. Cuentan que se le ve cada tarde paseando solitario con sus perros y que se sienta frente a la costa observando con una mirada perdida y nostálgica, el mar adentro.
Que no se acostumbra a dirigir un faro desde un ordenador y que se siente perdido de no estar dentro de uno.

Me parece una historia preciosa.
Y me da qué pensar.
Hay sueños que de tanto soñarse terminan por hacerse realidad.

lunes, 6 de julio de 2015

Decisión interior.

"Para el hombre, el destino es como el viento para un velero.
El que lleva el timón no puede decidir de dónde sopla el viento, 
ni con qué fuerza, pero puede orientar su propia vela. 
Y esto, en ocasiones, supone una gran diferencia.
El mismo viento que puede hacer perecer a un marino inexperto, imprudente, o poco atento, 
llevará a otro a buen puerto".
(Amin Maalouf).

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...