domingo, 24 de mayo de 2015

La vida de....

 "La vida de Pi", es el título de una película y también- eso ya es cosecha propia- podría ser "La Vida de Muchas Personas".
Vi la película hace mucho tiempo, en su estreno de cine, allá por el año 2012. Pero hoy al ver un fotograma de la misma la he vuelto a recordar y me ha despertado aquellas sensaciones de entonces.
Lo primero que me llamó la atención en su momento fue la fotografía de la película al ver los trailers. La sutil delicadeza de lo bello y hermoso.
De la realidad y la ficción.
De la fe y el jugar al despiste.
De cómo ver y describir tu interior. Y cómo se diferencia del resto.
Al principio te conformas con las imágenes y la banda sonora que también es muy buena.
Y digo conformarte porque ha sido, hasta entonces, lo que te ha llamado la atención, sin saber nada más de la película. Al menos así me sucedió a mí.
Sólo esperas dejarte llevar y que merezca la pena las sorpresas que esconde.
 Y entonces a medida que avanza la historia, se abre tu mente y te vuelves muy perceptiva.
Te descubres entendiendo cosas que nunca antes te habías planteado de aquella manera.
Es una película intimista pero diría que exhibicionista a la vez.
Un quiero y también puedo.
Un todo el mundo puede verla, pero muy pocos sabrán entenderla.
Y aunque no sea así y esté errada en estas conclusiones, al menos fue el sabor de boca que a mí me dejó entonces y la impresión que sigo manteniendo ahora.
Por supuesto que a medida que cobra vida la trama y van sucediendo cosas, una le da su propia interpretación y eso es fantástico siempre.
En un mundo aparentemente irreal todo te entra por los ojos y disfrutas con ello.
Lo que sucede y no te esperas (y sigo hablando por mí), es que en los últimos cinco minutos de película, transcurre casi el único diálogo de la misma y entiendes que toda esa historia que has deducido, que has dado vida a través de tus interpretaciones y las cosas que sucedían, de tu sensibilidad, de tu percepción, se cae al suelo.
El esquema se rompe.
Y en pocos minutos ves cómo se construye una torre, fuerte, con pilares sólidos. Una torre desde la que vuelves a visualizar cada secuencia de la película y entonces sí entiendes todo desde el prisma del protagonista.
Resultó ser una película de fe, y yo no lo sabía. Una historia preciosa, con una fotografía espectacular, con unos hechos duros y cruentos, pero también otros bellos y hermosos, dignos del paraíso.
Me resultó muy curioso entender que lo que había visto en esos minutos (poco más de dos horas de proyección) era la realidad vista desde el interior del protagonista, desde sus ojos, desde su realidad, desde su FE (y ahora sí lo subrayo en mayúsculas y negrita).
Pero como regalo.....nos deja algo más.....la libre interpretación de cada uno.....la libre elección.......
Sí, definitivamente opino que La Vida de Pi es una película abierta y una de las más interesantes que he visto.
Ahora con el paso del tiempo, aún me quedo con la sensación de que la entendí, junto a la sensación de que casi nadie la entendió de igual manera. Y al lado, la sensación de que pude no haber entendido nada pero sí disfrutarlo todo.

Acompáñame

- Acompáñame.
- ¿A dónde?
- A ser feliz por un rato.....
-  No sé qué hacer.
- Tienes el pincel y los colores.  Pinta el paraíso.
- Y luego qué?
- Luego entra en él.

domingo, 10 de mayo de 2015

viernes, 1 de mayo de 2015

Zarandeo

El último libro que he leído me ha " sacudido" como no recuerdo haya hecho ningún otro antes.
Las 5 primeras páginas...... no me enteraba de nada.
De inmediato.......me enganchó,  me estaba encantando.
Entre las páginas 250 y 300.............sopesé abandonar, dejar de leerlo, pero solo estaba a la mitad del libro.
En mi mente una imagen, unos sucesos que no se describen pero que  yo los imaginaba, me estaba impresionando demasiado. 
Sopesar que el leerlo no significa estar de acuerdo, o no ser ética..........continué leyendo.
Subí,  bajé,  me llenó,  me vació,  mi corazón se expandió y luego se comprimió, remolino, tornado, tsunami, brisa, caricia.
Otro suceso.... caída. 
Me levanté, continué. Me tenía enganchada, atrapada, era consciente de estar saboreando un magnífico libro.
Cielo, infierno, creer que todo es posible y que los libros deben edulcorar la vida. Entender que en ellos, la realidad también te puede abofetear.
Fin. Última página. Agradecimientos.

Y con ese fin, con la lectura entera del libro, una catarata interna de sensaciones y emociones que no sabía cómo traducir. Por un lado creía que después de esa lectura me costaría encontrar un libro que estuviera a la altura, que era tan bueno que sería imposible que otro le hiciera sombra y que las comparaciones son odiosas. 
Me debato entre si recomendarlo, o encarecidamente insistir en que nadie lo lea.

¡Caray! Esto me pasa por meterme así  en los libros, con esta intensidad. Lo asumo, es mi forma de ser, culpable.
Lo mío no fue zambullirme en el libro, fue entrar en cada palabra y acomodarme en el alma de las mismas, entrar en el corazón de cada uno de sus personajes, emocionarme y dejarme llevar.....

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...