domingo, 28 de septiembre de 2014

Confidencias

Oír tu risa y apretujarte contra mi, es justo lo que necesito a veces.
Tu pequeña cara llena de pecas y esa dulzura que nace en ti.
Eres bondad y tu alma de una sensibilidad extrema.
Creo que sabes cuándo necesito uno de tus abrazos
y aunque te quedas pegada a mi con ese gesto infinito
aprovechando para que te acaricie la espalda 
con suaves palmaditas y pequeños besos, sé que
eres consciente, de que en ese momento
sanas mis heridas con solo tenerte así de cerca.

P.D: Para que el post estuviera completo tal y como a mi me gusta, debería acompañarla de una foto mía con mi sobrina, que además tengo muchas preciosas hechas por un gran fotógrafo aficionado (que ya este blog conoce; Jose Mª) pero se trata de una niña de 7 años y no quiero ponerla en ningún sitio público de internet.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Bailemos.

Así como hay personas con aversión al riesgo, podríamos decir que yo tengo aversión al cine español.  Respeto todos los gustos y opiniones, pero mi experiencia de las que he visto, es que la mayoría no me gustan, ni tan siquiera me enganchan en un comienzo como para seguir viéndolas.
Qué le vamos a hacer, no soy perfecta y tendré ese pequeño defecto :-)

Pues el viernes noche vi "kamikaze". Me lo propusieron y acepté. Está pasable, bien, para un viernes noche me pareció buena idea. Pero la noté un poco floja en el sentido de que por momentos parecía tan perfecta que rozaba lo irreal. Se esforzaron en enfatizar, entre otras cosas, los valores y la amistad, la convivencia.
Y eso me gustó.
El "pero" que le pongo a ese esfuerzo es que por momentos resultaba algo forzado.

Hay un drama de fondo, una vida y situación complicada, un país y su gente que sufre, y un odio contenido transformado en sed de venganza.

En un momento dado uno de los personajes le dice al protagonista lo siguiente, y de inmediato lo visualicé en mi blog:

"Siempre hay alguien que sufre más que tú 
y sólo tienes dos opciones;
 o pudrirte por dentro 
o bailar al ritmo de la vida".

Pues eso....¡¡¡Bailemos!!!
No queda otra.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Anclajes


                                               
El día se había levantado muy claro, tanto como el cielo blanco que acompañaba.
Era su segundo día en la ciudad y el frío invitaba a sacar los abrigos y chaquetas, contrastando con la calidez de sus habitantes.
Luz salía del Trinity College cuando escuchó el sonido de unas dulces cuerdas, se dejó llevar por las notas y descubrió un ángel pelirrojo, que con forma de mujer, hacía sonar su arpa con destreza.
Y allí se quedaron, ella y su pareja, anclados al suelo, sin noción del tiempo que pasaron escuchándola.
Al girar la esquina, escucharon el eco de sus pasos avanzar hacia uno de los barrios más bonitos de la ciudad.
A Luz, el lugar le hizo viajar al pasado, por dentro la decoración vintage y las camareras pin´up, ayudaban a crear un ambiente muy acogedor y confortable. 
Servían las mejores tartas caseras que jamás habían probado antes.
Todas las tardes se dejaban caer por allí.
Una tetera de cerámica azul, una taza de porcelana blanca y un plato de cerámica con flores estampadas. A ella le llamaba mucho la atención esa peculiaridad de no haber dos vajillas iguales. 
Tampoco sintió que hubieran dos tardes iguales cada vez que entraba allí, ni dos charlas iguales, ni dos sonrisas iguales, incluso la suya cambiaba por días.

Y cada vez era más largo el eco de esas risas, suaves, tilitantes, cálidas....
Bastaba muy poquito tiempo para darse cuenta que aquel lugar tenía un encanto especial, era el barrio con más solera de la capital.
Las calles peatonales de Temple Bar, tan llenas de vida, de gente en su ir y venir.
Algunos paseaban a pie, otros iban en bicicletas. Unos iban de paso y corrido mientras otros se deleitaban en el caminar pausado. Muchos pisaban suelo conocido y otros, como Luz, adoquines que acababan de descubrir.
La arquitectura de sus fachadas , los colores y luces empleadas en su decoración exterior, hacían del lugar algo tan pintoresco como inconfundible.
Bares.
Pubs.
Terrazas.
Cerveza Guiness.
Take away.
Banderas.
Olor, color, sabor.
Genuino.
Auténtico.
Los oriundos del lugar eran, en su inmensa mayoría, gente encantadora.
Luz sabía que los llamaban "los latinos del Norte", y allí descubrió el por qué.
Cualquier día de la semana, hacían vida en la calle, a pesar del frío todos los lugares estaban llenos de gente.
Sonreían, eran amables, alegres, divertidos, también respetuosos y formales.
Salían, paseaban, compraban, tomaban algo, pero sobre todo paseaban, paseaban y paseaban. Vivían.
A poco que vieran algún turista mirar un mapa, se paraban y acercaban para preguntar con mucha educación si estaban perdidos o buscaban algún lugar y de ser así se ofrecían a ayudar.
A Luz y su pareja no les sucedió, pero lo cierto es que no parecían dos turistas más, se mimetizaron de tal manera con el lugar, que cualquiera hubiese dicho que eran oriundos de allí.
La luces jugaban a esconderse y aparecer de repente, como los colores de los rótulos de cada establecimiento jugaban a contrastar entre sí.
Se mezclaban los sonidos de las barras del bar con las charlas superpuestas y las risas compartidas.
Las de otros.
Las de ellos dos.
En aquel instante, estaba muy cómoda, feliz, a gusto.
Como punto de referencia, quiso retratarlo.
Sentía cómo algunos anclajes de su interior se iban cerrando, acomodando, encontrando su lugar.
Y no podía ser en mejor escenario que aquel.

sábado, 6 de septiembre de 2014

El Trompetista de Cracovia.

Hay una iglesia en Cracovia, llamada Santa María, desde cuyo campanario se escucha día y noche una melodía suave y preciosa, que no proviene de las campanas sino de las notas interpretadas por un trompetista.
Cada hora toca el ""Hejnal mariacki", y dirige su melodía a los cuatro puntos cardinales;
Primero se dirige dirección al Castillo, por deferencia al Rey.
En segundo lugar, hacia La Torre del Ayto, en honor a los concejales.
Luego toca en dirección a La Puerta de S.Froilán, para dar la bienvenida a los nuevos huéspedes.
Y por último, hacia la Plaza del mal y Rynek, tocando para los mercaderes y habitantes de la ciudad.

La melodía se interrumpe justo en una nota, la misma nota en la que fue interrumpida, en el año 1.240 , por una flecha tártara cuando el trompetista estaba avisando a la población del ataque tártaro.
La flecha le atravesó el cuello y le causó la muerte.

Y así ha sucedido año tras año, día tras día, hora tras hora.
Nuestro amigo el Trompetista acude fiel a su cita y no necesitas estar en la misma plaza para escuchar su suave melodía. El son que no se ha callado en Cracovia desde hace más de 760 años y habita en el recuerdo de cada ciudadano y visitante.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Las caras de la felicidad

Todas las fotos de Sebastiao Salgado son maravillosas. Todas.
Y traspasan la pantalla.
Pero esta fue verla ayer y de inmediato me puso una sonrisa en la cara.
Y es que......con qué poco se puede ser feliz.
¡Vaya caras! Lo dicen todo.

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...