sábado, 16 de agosto de 2014

Ca´Dario

Cuando visitas Venecia y paseas por el Gran Canal (Canalazzo) las vistas son fabulosas. 
Ya el lugar te transporta lejos de cualquier otro lugar visitado antes.
La ciudad es tan diferente, como fácil de reconocer por todo el mundo.

Para mi fue una delicia estar allí y disfrutar de sus canales, de sus calles y puentes, de su gente, y de la magia que desprende el lugar.
La arquitectura de Venecia es preciosa y en la mayoría de los casos, los edificios y palacios conservan la misma imagen que siglos atrás.

Poco antes de llegar a la plaza de San Marcos, te encuentras el palacio Ca´Dario.
Luce muy bonito y encantador, como toda Venecia.
Cuando lo visité no conocía su historia, y ahora que recién me la han contado, sigo convencida de que al verlo por fuera nada hace sospechar cuáles son los secretos que esconden las paredes de este edificio, también conocido por "el palacio que mata":

- La leyenda comienza muchos siglos atrás, Giovanni Dario obliga a su hija a casarse con un heredero de la familia Barbaro, adquiriendo entonces el palacio. No mucho tiempo después el yerno fracasó, se quedó en la ruina, y su hija murió de un infarto.
- Un siglo después, Giacomo Barbaro residía en el palacio y tenía un buen trabajo como gobernador, lo que le permitía llevar una vida holgada y cómoda. Pero disfrutó poco de ello,  pues murió asesinado en dicho palacio.
- Años después, Arbit Abdoll, un rico negociante de diamantes, compró el palacio. Y eso que ya por aquel entonces el palacio tenía fama de estar maldito, pero Abdoll hizo caso omiso a las leyendas y allí se instaló. Poco después la mala suerte se cebó con su fortuna y murió en la indigencia.
- El palacio pasó mucho tiempo deshabitado, hasta que en 1838 el inglés Rawdon Brown y un amigo fueron a vivir allí durante un tiempo. Pero una vez más, la leyenda negra se cebaba con el lugar; ambos se suicidaron trágicamente.
-  Pasado un tiempo, el magnate Charles Briggs fue el nuevo propietario del palacio. Pero lo disfrutó poco pues tuvo que huir de Italia por una escandalosa historia de homosexualidad, y después su amante se suicidó en México.
- Ya en el siglo XX, sobre la década de los setenta, el Conde Filippo Giordano selle Lanza,  halló la muerte en el interior del palacio; su amante lo asesinó rompiéndole la cabeza con una escultura.
- Y años después, en 1981, Kit Lambert (mánager del grupo The Who), no se escapó de la maldición y tuvo una muerte violenta en el palacio.
- A finales del siglo XX, Fabricio Ferrari, un especulador veneciano, tampoco escapó de la ya conocida maldición. Sufrió una gran quiebra financiera que le hizo perder todo lo que tenía, y su hermana Nicoletta fue encontrada muerta desnuda en un prado a pocos metros de su coche.
- Años más tarde, el palacio fue comprado por Raul Gardini, un rico empresario de la industria química italiana, pero poco después se vio implicado en un delicado caso de sobornos y corrupción, y se quitó la vida de un disparo.

Dicen que hoy en día sigue a la venta........
Y yo digo................¿Queda gente tan valiente como para comprarlo o habitarlo?
Glub.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Así de sencillo.

"Ser feliz no es tener lo que se quiere, sino querer lo que se tiene."

Hoy, un amigo, me ha regalado esta frase y la foto que acompaña.
¡¡¡Gracias, Roberto!!!

sábado, 9 de agosto de 2014

sábado, 2 de agosto de 2014

Autenticidad

"Begin Again" es una película que se estrenó ayer en Las Palmas, y he ido a verla.
Muy recomendable.
Aunque al comienzo pueda no "enganchar" como otras, no en vano es una peli fuera de los estereotipos comerciales a los que nos tienen acostumbrados en la gran pantalla, sin embargo a medida que pasan los minutos terminas más que enganchada a esa historia, a esa manera de hilar a los personajes, sus situaciones, sentimientos y circunstancias.
Es una peli como la vida misma; a veces los problemas se solucionan, a veces no, se mira hacia delante y nunca se rinden.
Habrían muchos calificativos que podrían describirla muy bien, si embargo yo destaco uno por encima de los demás: autenticidad.
Y es autenticidad lo que me transmitieron sus protagonistas.
Parecen nadar a contracorriente mientras el resto del universo se une para decirles que no lo conseguirán. Ellos son fieles a sí mismos, a sus sueños, a lo que les dicta el corazón y lo consiguen.
A destacar la calidad humana de los protagonistas. Hay una diferencia entre "mirar" y "ver".
Entre ser espectador en el campo, o jugador.
Y a poco que uno ponga de su parte, allana el camino de los demás y sin darse cuenta el suyo propio.
Mención especial a su banda sonora y la manera en que la música es un medio para comunicarse, para entenderse, para expresarse, para vivir siento fiel a uno mismo, para caerse y levantarse.
Todo un hilo conductor.



Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...