sábado, 19 de octubre de 2013

domingo, 6 de octubre de 2013

El Castillo de Eilean Donan

La historia de Escocia es tan interesante como intensa.
Siempre se han visto atacados por invasiones de ingleses que querían conquistar sus terrenos y reinos.
Se me antoja pensar que un guiño a la historia, serán las votaciones del próximo año 2014 a favor de la independencia de este país. Algo que se debatirá en las urnas con derecho y libertad, de forma pacífica.

Digo lo de guiño como una "recompensa" por tantas luchas y guerras libradas desde años inmemorables, con el único fin de defender lo que era suyo.

Mis recuerdos juegan danzarinos de Norte a Sur,  y de Este a Oeste.
Pero hoy se quieren quedar anclados, durante un ratito, por el Nor-oeste de Escocia, concretamente en el Castillo de Eilean Donan, quedé maravillada cuando tropecé con él.
Conocía de su existencia e "imagen" por escenas de películas como "Los Inmortales", o "Braveheart", aunque viéndolo allí, de cerca y en directo, es cuando su encanto sale a la luz.

El único punto de acceso al castillo es a través de un puente, por lo que en su momento sirvió como una importante fortaleza cuando los Pictos querían protegerse de las invasiones Vikingas.
Sus orígenes datan del S. XIII y se dice que incluso sirvió de refugio a Robert The Bruce contra las invasiones inglesas.
En tiempos remotos fue escenario de levantamientos Jacobitas , revueltas para devolver el trono a Jacobo II de Inglaterra y a la casa de los Estuardos.
Si las paredes de este castillo hablaran ¡¡¡¡cuántas cosas descubriríamos!!!!

Pero durante muchos años pareció dormitar..................y a principios del siglo XX despertó de nuevo. Lo hizo de la mano de un teniente coronel llamado John MacRae-Gilstrap, quien compró la isla y devolvió todo su esplendor a Eilean Donan. Tal y como lo vemos hoy en día.

Ya cuando comienzas a cruzar el puente sientes como si las piedras, en una especie de bienvenida, te envolvieran en un halo de misteriosa magia.
El lugar es pura calma y tranquilidad. Te invaden, al mismo tiempo, sensaciones de recogimiento y libertad.

Su interior también se reserva su encanto.

Las escaleras son muy estrechas y están desgastadas.
Hay mil y un recovecos en su interior. 
Las salas principales son de altos techos y suprema majestuosidad, contrastando con las partes más nobles de la casa ,de bajos techos y aspectos más sobrios. 

El recuerdo me lleva a momentos inolvidables y descubrimientos, dentro de sus muros.
Y a que las vistas desde allí son hermosas, tanto como desde el otro lado del puente.

Punto y seguido.

Si quisiera enumerar las cosas que me aporta sumergirme en la lectura de un buen libro, creo que siempre tendría un punto y seguido; d...