viernes, 17 de mayo de 2013

La diferencia.

"Para el hombre, el destino es como el viento para un velero.
El que lleva el timón no puede decidir de dónde sopla el viento, ni con qué fuerza,
pero puede orientar su propia vela. Y esto, en ocasiones, supone una gran diferencia.
El mismo viento que puede hacer parecer a un marino inexperto, imprudente, o poco atento,
llevará a otro a buen puerto".

(Amin Maalouf)

Abrigo de Luz.

"Que la luz alumbre tu camino.  Que las estrellas guíen tu búsqueda. Que la dulce lluvia acaricie tu corazón.  Que la suave...