sábado, 26 de enero de 2013

Señales en el camino


Al revés que a la mayoría de la gente, le gustaba más el frío que el calor.
Su estación favorita era el otoño, seguida del invierno.
Le gustaba el color ocre de la hojarasca en el suelo, y al mirar hacia arriba, ver la misma tonalidad en la copa de los árboles.
Prefería tanto quedarse en casa como salir a la calle y empaparse de ese ambiente.
Un buen abrigo, una buena bufanda, gorro, guantes...

Y pensó en El Escorial. Se imaginó cómo estaría ahora que habían bajado las temperaturas y empezaba a nevar.
Si un día tuviera oportunidad y ocasión, se compraría una casa allí.
Claro, que se compraría casas en tantos lugares donde se ha sentido especialmente feliz.


Miraría a la sierra y observaría el monasterio. Mientras sus ojos miraban la nieve, su mente recorría cada rincón del mismo.
Se lanzó a las calles peatonales, paró en la plazoleta de la fuente y callejeó hasta llegar a la chocolatería. Entre sorbo y sorbo, tras el cristal, miraba los copos caer.
A la salida cerró el paraguas y al dirigirse a casa, donde la estaban esperando, miró hacia atrás y entendió que había dejado señales en el camino. Guías para retener en el recuerdo, memoria fotográfica para no olvidar y un sentimiento para volver a repetir.


viernes, 25 de enero de 2013

Hasta aquí.


Ahora preguntas y aunque me sobran razones
no voy a responder.
Hay muchas cosas que a simple vista no se ven,
te asustas y ocultas cada vez que me acerco,
será porque estoy cambiando 
y empiezo a sentirme bien.

Te abruma y desconcierta,
algo intuyes.
Acostumbrado a forzar,
a ordenar y mandar,
sientes que te sublevo y eso te sobrepasa.

Pretendes incansablemente
hacerme sentir pequeña
pero a simple vista tampoco a ti se te ve,
realmente quién te conoce
si te escudas en mi cuerpo.

Hoy se acabó.
Al cerrar la puerta, 
el ruido te dejó sordo y mudo
no me creías tan valiente. 

Dentro de mi 
hay un corazón que late
y a pesar de todo
no dejará de amar. 
Tal vez un día al extender mi mano,
encuentre a alguien que la acepte 
y trate con ternura.
Un día escucharé sus silencios
y guardaré sus sentimientos
mientras él cuida de los míos.

CCHLTyKLTA

Ella notó el calor de su mano al acariciar la suya.
Suave y dulcemente.
Se sintió protegida, reconfortada.
Después de tanto agotamiento algo le hacía sentir bien.
Le brotó una sonrisa y él le susurró al oído una canción.
Mientras bailaban se grabó un mensaje en la mente.
"Te tengo abrazada y te quiero muchísimo".

miércoles, 16 de enero de 2013

Saborear un olor.

"......y pensó una vez más que no existe  mejor perfume que el de una piel que huele bien. La de ella sabía a mar y a secretos por descubrir, poco a poco, sin prisa".

(Texto sacado del libro "Yo Mato" de Giorgio Faletti)

Cuando leo un libro siempre me llama la atención, de manera especial, tropezar con alguna bella descripción o pensamiento.
En esta ocasión me pareció preciosa la descripción, y es que una siente que hasta puede "saborear" ese olor como si traspasara las páginas del libro.


miércoles, 9 de enero de 2013

Punto y seguido.

Si quisiera enumerar las cosas que me aporta sumergirme en la lectura de un buen libro, creo que siempre tendría un punto y seguido; d...