sábado, 12 de enero de 2019

Punto y seguido.



Si quisiera enumerar las cosas que me aporta sumergirme en la lectura de un buen libro, creo que siempre tendría un punto y seguido; de cosas por decir, por sentir, por vivir, por expresar...
No encuentro un punto y final.
Ni siquiera cuando los termino de leer, porque es entonces cuando entiendes que siempre recordarás esos personajes de papel, y lo que te hicieron sentir.

Cuando miro un libro sonrío, no lo puedo evitar. Solo yo entiendo por qué.
Y los libros.
Como el alma que no se ve, pero se siente.
Te llena.
Las cosas materiales no suman tanto como las espirituales, las etéreas.
Son sensaciones que casan con las tuyas.
Emociones.
Sueños, viajes, secretos, aventuras, sentimientos, compañía, entretenimiento.
Empatía. Magia.

Gracias una vez más a SSMM los Reyes Magos de Oriente, porque aquella fría mañana de invierno debieron estar en la misma librería que yo, y verme por un agujero secreto, cuando tuve este libro en mis manos y me enamoré perdidamente de él.
Ahora sé que mereció la pena. Y que he sido correspondida con creces.

(Fotos propias, hechas con el móvil).

martes, 1 de enero de 2019

Un paso más.


¡¡¡Bienvenido 2019!!!! 
Que seas Feliz para todos los que se acerquen hasta aquí, y los que no. Los que me conozcan y los que no. A quien yo conozca y a los que no. 
Porque no hay deseo más grandioso que todo el mundo se sienta acompañado, en los momentos buenos y en los malos, a lo largo de estos 365 Nuevos Días. 
Es lo que yo les deseo, de corazón. Y que la luz particular de cada uno se mantenga viva y les colme de Felicidad.  

(Foto propia, hecha con el móvil en casa.)

sábado, 22 de diciembre de 2018

💫💫💫 ¡¡Feliz Navidad!! 💫💫💫

Crecí con las postales Navideñas de Ferrándiz, y siento añoranza porque ya no se ven tanto como antes. 
Son tan bonitas!. Y tiernas, son dulces, llenas de amor y de significado. 
Hay una página web suya (a título póstumo) donde comprar por internet su trabajo, y no solo en postales de Navidad. 


Juan Ferrándiz Castell, cuando le preguntaban por sus dibujos, entre otras cosas decía:
"Para mi el niño es un recurso simbólico que pretende hacer compresible el hecho de que el hombre sea cual fuere su edad pueda mantener intacta su capacidad de asombro, la ilusión de vivir, la inspiración hacia la justicia y la paz."

Notas muy acordes y afines con el espíritu de la Navidad.

  

Con estas postales tan especiales para mi, quiero desearles a todos de corazón, que tengan unas muy Felices Fiestas de Navidad.
Que las pasen en compañía de la gente que quieren, con salud, y sintiendo el significado y la alegría de estos días. Que la ilusión del niño que llevamos dentro, llegue con una sonrisa luminosa al Niño Jesús que va a nacer.
Me dedico (y les dedico a quienes se acerquen a este rincón) esta preciosa canción de cuna, que nos mece en renovados buenos deseos y en esperanza:

"No duermas no, el pueblo a ti te espera. 
No duermas no, los ojos abre en flor. 
No pierdas de la infancia el rostro del camino. 
Duerme si las estrellas calman tu sed de alma,
llega a la mano el libro de tu estrella. 
Armado el corazón declara una guerra sin sangre.
A golpes de corazón reclama para los prisioneros 
del humo la amnistía, el aire limpio para respirar. 
De vuestra Navidad yo estaré ausente
si sólo me hacéis sitio en la Mesa, 
pero os espero en el margen oscuro de los pueblos 
donde estará la voz de mi pupila abierta."

lunes, 3 de diciembre de 2018

Aleteo.


"No voy a morir después de no haber vivido la vida.
No voy a vivir con el miedo
a caerme, o a quemarme.
Elijo habitar mis días,
permitir que la vida me abra,
me haga menos temerosa,
más accesible,
que me haga liberar el corazón hasta que
se convierta en un ala,
en una antorcha, en una promesa.
Elijo arriesgar mi importancia;
vivir de tal manera que lo que vino a mí como
semilla
pase a la siguiente vida como una flor
y que lo que vino a mí como una flor
pase como un fruto."
(Dawna Markova)

(Fotografía: Isla Kalsoy (Las Feroes) Autor: Wojciech Kruczynski)

lunes, 26 de noviembre de 2018

Suave, sereno.



Lo más habitual es que una canción nazca para ser disfrutada desde el minuto cero. Hay todo un marketing detrás, las tendencias, y grandes compañías que conocen bien el Mercado. Hoy en día hay muchas más, en el año 2.001 cuando nació esta canción habían notoriamente menos.
Existen también las motivaciones personales de cada uno al elegir, y los gustos que musicalmente nos van definiendo en cada momento en que nos encontramos.

Pero luego está lo menos habitual, el hecho de que una canción nazca para "alguien" casi 17 años después de que fuera creada, lanzada al mercado, y seguida y escuchada por tantas personas.
Nunca seguí a Miguel Bosé. Creo que principalmente por motivos generacionales. En ciertas edades y en algunos casos, una o dos décadas de diferencia marcan pronunciadas distancias.

Me pregunto si en el año 2.001 que lanzó esta canción, él pudo imaginar que alguien la iba a descubrir por primera vez, 17 años más tarde. Con esa suerte de efecto sorpresa, de novedad, de agradar, y querer escucharla una y otra vez.

Sin duda la música es atemporal por naturaleza y derecho propios. Pero nosotros también contribuimos a que sea así.
Letra y melodía.
Es este un vídeo suave. Con la única fuerza de las miradas, sonrisas y esa envolvente voz que parece abrazarte todo el tiempo, de manera cercana.
Miradas del pasado, que se repiten hoy.
Sonrisas del pasado, que se solapan a las de hoy.
Es como ver lo ya visto. O vivir lo ya vivido. O lo que queda por venir. Pero hacerlo como si fuera la primera vez.

viernes, 26 de octubre de 2018

Luz silenciosa.


Tiene las tardes de Otoño, una luz especial. 
Serena, calmada, llena de paz.

Una luz que calienta mis pestañas 
y cobija mis pasos al andar.

Una luz que prende otra dentro de mi
y garabatea sonrisas con olor a castañas y miel.


(Foto propia. Octubre 2018)
Hecha con el móvil por las calles de Vegueta- Las Palmas de G.C

martes, 16 de octubre de 2018

Destacable.


El otro día tuve que ir a un Organismo Público, a que me ayudaran en una gestión.
En vez de encontrar ayuda, encontré a una empleada con cero empatía, muy desagradable pero que dominaba la sutil línea entre lo admisible e inadmisible. Así que me callé mientras ella metía el dedo en la llaga, hurgaba y hallaba satisfacción en ello.

Cierto que me dolió, las personas de bien no somos de piedra.
Hasta que me dije, voy a seguir adelante, y dejar atrás a esta pobre con su frustración y amargura. Porque, bajo mi humilde opinión y por encima de cualquier circunstancia, alguien que en su trabajo se comporta así con un cliente, debe tener una vida muy amargada.

Así que este libro, que cayó en mis manos justo ese mismo día, fue muy oportuno.
Sería una frivolidad por mi parte comparar ambos temas, pero es que la casualidad me llevó de una cosa a la otra. De un defecto a una gran virtud. De cero empatía, a infinita empatía.

Se trata de un diario escrito durante la Segunda Guerra Mundial por una joven judía de 27 años, llamada Etty Hillesum. Ella nace en una familia acomodada y pronto destaca por ser una persona intensa, amante de la lectura y los estudios.
Trabajó como mecanógrafa en una Organización nacida bajo la presión de los Alemanes, que actuaba de puente entre los nazis y la población judía.

También trabajó como asistente y enfermera en Campos de Concentración y viendo lo que sería inevitable, dejó de aceptar los escondites que le ofrecían y se entregó de manera voluntaria a las SS.
Fue su deportación y su manera de solidarizarse con los demás perseguidos.
Era tal la empatía que poseía, que fue la voz de todos ellos, fue el dolor, el sufrimiento, el desgarro, la pérdida, la soledad, la muerte.....propia y ajena.

De la lectura de este libro se desprende de manera sobresaliente, la gran humanidad de la protagonista.
Su sensibilidad. Su valentía. Su empatía.
Y esa innata capacidad para ofrecerse y darse a los demás.

Esta imagen, tan contrastada con los tiempos oscuros que le tocó vivir, me recuerda a ella. Y a una de sus frases (pensamientos) que más me gusta:


"Si uno carga el futuro de preocupaciones, 
no puede crecer de manera orgánica.
Confío mucho,
no en que vaya a tener éxito en las cosas del mundo,
pero sí en que, aunque las cosas me salgan mal,
la vida me parecerá buena,
me parecerá que merece la pena vivirla."

Etty Hillesum (1914-1943)

Punto y seguido.

Si quisiera enumerar las cosas que me aporta sumergirme en la lectura de un buen libro, creo que siempre tendría un punto y seguido; d...